"Como en otras instancias de su historia, la Argentina vuelve a coquetear con la inflación en dólares, una situación que eriza la piel de los agentes económicos. En rigor, tras el abrupto abaratamiento registrado en 2002, en los restantes ejercicios de la posconvertibilidad se advirtió un progresivo encarecimiento del costo de vida medido en la moneda estadounidense", señala un informe de Actividad, Moneda y Finanzas (AMF-Economía).
La consultora señaló que, entre 2004 y 2009, los aumentos anuales raramente superaron el 10%, que el año pasado se extendió hasta el 20%. La pregunta subyacente es si la Argentina tolera un proceso que ha colocado a los precios internos en niveles equivalentes a los existentes en diciembre de 2001. En aquella ocasión, los desajustes fiscales y el cada día más complicado acceso a los mercados voluntarios de crédito habían diezmado el "poder de fuego" del célebre 1 a 1 de la convertibilidad.
"Pero en la actualidad -agrega- es diferente: el abastecimiento de divisas proviene del comercio y el endeudamiento público luce más desahogado. En este contexto, tanto la región como Japón y la Eurozona se encarecieron en dólares durante el último año. Sin embargo, en una mirada más amplia, Argentina y Brasil lideran un modesto ranking de inflación en dólares, totalizando una suba superior al 50% en los últimos cuatro años".
Retorno previsible
Según AMF, en mayor o menor medida la debilidad del dólar está propiciando este proceso (llamémosle inflacionario). Pero pareciera que los dos grandes del Mercosur han tomado por un camino de retorno previsible. De esta forma, el mito de la inflación en dólares es convalidado por una realidad que día a día gana las expectativas de los agentes económicos.
Luego, el informe agrega: "si bien las últimas escenas de la película reflejan que en la Argentina se modera el proceso de apreciación de su moneda (por tenue desaceleración en el ritmo del crecimiento de sus precios y por mayor ajuste del tipo de cambio nominal $/U$S), los particulares y empresas advierten los escenarios que se avecinan: por eso aceleran la dolarización de sus carteras. Como para que la realidad que viene (la de un mayor ajuste de la paridad nominal) no los sorprenda".
¿Mito o realidad?
El trabajo señala que cotidianamente "asombra y asusta" advertir el crecimiento de los precios locales medidos en divisas. Después del abaratamiento de las cotizaciones domésticas en el primer año de la posconvertibilidad (en 2002 se registró un descenso de los precios al consumidor medidos en dólares estadounidenses cercano al 60%), en los ejercicios subsiguientes se consolidó un derrotero tendiente a fortalecer el crecimiento de los valores de bienes y servicios medidos en la divisa estadounidense.
Precisamente, tras un cierto rebote en 2003, en los años sucesivos se instalaron correcciones que tendieron a bordear un encarecimiento anual en dólares del orden del 10%. En este contexto, a partir del año pasado se encendieron luces de alerta tras una aceleración en el ritmo de crecimiento de los precios locales y la ralentización del ajuste de la paridad cambiaria. Concretamente, la inflación en dólares de 2010 ascendió a 20% y la del ejercicio en curso se proyecta un escalón por debajo (15% si se anualiza el comportamiento registrado entre enero y mayo pasados), señala AMF.
Canasta de consumo
El costo de una determinada canasta de consumo (medida hasta 2005 por el IPC-GBA y a partir de 2006 por el IPC de la provincia de Santa Fe) resultaba en mayo -retraso de tarifas públicas mediante- un 1,5% más elevado en dólares que en diciembre de 2001. Ahora bien, ¿es aislado este fenómeno local tendiente a un encarecimiento del costo de vida medido en divisas? La primera impresión es negativa: si se analiza la evolución de los últimos 12 meses, surge que un conjunto de países escogidos acompañan y hasta superan a la Argentina en este proceso (gráfico intermedio). En otras palabras, nuestro país se abarató moderadamente en monedas tan disímiles como el real brasileño, el euro y el peso chileno, dada la depreciación sufrida por el dólar estadounidense frente a las monedas mencionadas, especifica el informe.
Cabeza a cabeza con Brasil
No obstante, si la mirada se extiende a un plazo más largo (los últimos 48 meses) se advierte que la Argentina pelea cabeza a cabeza con Brasil el liderazgo en materia de inflación en dólares (gráfico inferior) con un significativo encarecimiento, además, frente a la Eurozona. Este detalle no es menor: nuestro país avanza de la mano de su principal socio comercial en un camino hacia la apreciación de su moneda. Y si bien en la "película" del último año se agazapa frente a los estándares de otros países, la realidad es incontrastable. Algo que en períodos electorales está llevando a los agentes económicos a intensificar la dolarización de sus carteras, concluye.