"Da asco la mitad de Buenos Aires (por el 47% de los votos que logró Macri el domingo). A la mitad de los habitantes le gusta tener el bolsillo lleno. Buenos Aires quiere un gobierno de derechas, pero de derechas con paperas. Simplones escondiéndose detrás de la máscara siniestra de las fuerzas ocultas inmanentes de la Argentina, que no van a entregar fácilmente lo que siempre tuvieron: las riendas del dolor, la ignorancia y la hipocresía de este país. Gente con ideas para pocos, egoísta, sin swing. Eso es lo que la mitad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires quiere para sí misma. Nunca estuvo más lejos de ser esa ciudad deseada por todos. Hoy hecha un estropajo, convertida en una feria de globos que vende libros igual que hamburguesas, la mitad de sus habitantes vuelve a celebrar su fiesta de pequeñas conveniencias". (DyN)