El contundente triunfo por 20 puntos que alcanzó Mauricio Macri sobre Daniel Filmus en la elección porteña del domingo -que de todas maneras obliga a que ambos vayan a una segunda vuelta electoral- transformó al ex presidente de Boca Juniors es un "bocado con votos" que resulta muy "apetecible" para todo el arco opositor.
Por eso, varios referentes del espectro anti "K" no sólo felicitaron a Macri por la holgada diferencia, sino que de inmediato anunciaron su apoyo en el balotaje. Más allá del rechazo a Filmus, lo que pretenden es capturar la mayor a los ciudadanos que acompañaron al PRO para hacer frente a la interna obligatoria del 14 de agosto, y la posterior elección nacional del 23 de octubre, que decidirá el futuro del país por los próximos cuatro años.
Ricardo Alfonsín, Eduardo Duhalde y Elisa Carrió se olvidaron, de repente, de que el jefe de Gobierno porteño es un político de derecha, como más de una vez criticaron, y se transformó en un aliado que le puede hacer mucho daño al Gobierno nacional en los comicios. Una vez más quedó demostrado que el interés electoral permite el "desliz" de, por el momento, dejar de lado las diferencias políticas, para transformarlas en virtudes.
Por eso, Alfonsín, Duhalde y Carrió, por separado, pulieron sus discursos y se lanzaron a seducir como una mujer bonita a los votantes porteños, que el domingo expresaron en las urnas su rechazo a las políticas del kirchnerismo.
Alfonsín, el candidato a Presidente por la Unión para el Desarrollo Social (Udeso), aseguró que votaría por Macri si fuera porteño, al tiempo que dejó abierta la posibilidad de acordar con el líder de PRO después de las primarias del 14 de agosto. "El resultado significa un límite para la administración de la presidenta, Cristina Fernández", señaló, y vaticinó que "van a venir escenarios" políticos que modificarán "el clima triunfalista" del oficialismo. "Hace falta humildad en la Argentina. Macri tuvo una actitud de diálogo con respecto a quienes no lo votaron y celebró eso más allá de las diferencias. Creo que sí se nacionalizaron las elecciones de la Ciudad", dijo Alfonsín.
Por su parte, el bonaerense Duhalde, candidato presidencial del Frente Popular, advirtió a la Casa Rosada que los resultados de la ciudad de Buenos Aires muestran que "la rebelión del peronismo está en marcha y será a través del voto". "A través del voto que vamos a sacar a quienes hoy no representan lo que el país necesita. El resultado porteño fue un claro ejemplo de lo que hoy estamos afirmando", afirmó.
En tanto, la líder de la Coalición Cívica consideró que su fuerza comparte el electorado de la ciudad con el jefe de Gobierno, por lo que dejó entrever su apoyo al líder del PRO en el balotaje del 31 de julio. "Con Macri tenemos un electorado que es común. A uno lo votan en la Ciudad y a otro en la Nación. Ya pasó en 2007. La victoria de Macri ha sido contundente. Hay que saber perder, hay que tener grandeza histórica para que gane la Nación". "Nosotros estamos peleando para ser el uno en la Nación, y Macri es el uno en la Ciudad", aseveró.