LA HABANA.- Las playas de fina arena y agua color turquesa lucen colmadas de turistas en el inicio de la temporada estival cubana. Pero, a diferencia de otros años, los veraneantes cubanos parecen competir en presencia con los extranjeros en los hoteles y restaurantes de los centros turísticos de la isla. Desde que en 2008 el gobierno de Raúl Castro abrió las puertas de los polos turísticos a los cubanos -hasta entonces reservados sólo para extranjeros con divisas-, el turismo interno fue creciendo de manera exponencial.
Si bien las atracciones turísticas ya no son un tema tabú para los cubanos, no siempre están al alcance de todos debido a que los paquetes más económicos de un fin de semana cuestan el doble de un salario promedio. Pero sí están al alcance de los miles de emigrantes que llegan a la Cuba para ver a sus familiares: 300.000 visitaron la isla en 2010, y este año llegarían a 400.000. Cuba cuenta con 52.000 habitaciones en 334 hoteles -el 62% es de 5 y 4 estrellas-, según afirmó Carmen Casals, del ministerio de Turismo. (AFP)