Un abrigo con demasiados ornamentos acompañó a Cristina Fernández en su visita a Tucumán ayer. Frunces, apliques de flores y perlas celestes y blancas bordadas vistieron un conjunto negro sencillo. Aunque más elegante a la distancia que de cerca, la Presidenta no decepcionó. Como si el 9 de Julio demandara grandes efectos, Débora Giorgi llevó puestos unos aros que podían verse a más de 50 metros de distancia. Fiel a un estilo parisino de trajes a lunares y cuellos altos enlazados, Nilda Garré lució como una dama, del tobillo para arriba. Alicia Kirchner cometió un exceso al llevar un pantalón del mismo tono y material que su trench. Beatriz Alperovich fue la reina del color con un tapado lila de corte redondo bordado en un tono más oscuro y labios de un inusual color rosa fuerte. Un efecto un poco torpe. Entre los hombres primaron los trajes oscuros con camisas blancas. Hubo tan sólo dos camisas celestes en toda la comitiva. Juan Manuel Urtubey sorprendió por sus colores.
El invierno cedió y dio paso a un día a puro color
Los militantes, el público, los políticos, la fanfarria y hasta los perros le dieron una tonalidad especial a la fiesta patria. La Presidenta concentró la atención de todos: desde su arribo a la provincia hasta su partida se siguieron atentamente sus pasos. Hubo regalos, sorpresas y momentos de emoción en el 9 de Julio que vivió la jefa de Estado