La Policía reforzó esta mañana con agentes de Infantería los principales accesos al Concejo Deliberante de esta capital, en Monteagudo y San Martín, ante la versión de que las entidades de taxistas realizarían una protesta para pedir el aumento de la tarifa, informó el comisario Jorge Alderete, de la seccional primera.
Sin embargo, hacia el mediodía ingresaron al lugar -en forma pacífica- sólo los representantes de tres entidades, quienes fueron invitados por el presidente del cuerpo Ramón Santiago Cano. Participaron Julio Rodríguez, de la Asociación de Conductores de Taxis (ACOT); Juan Carlos López, de la Asociación de Trabajadores Involucrados en la Actividad Taximetrera, y Antonio Rodríguez, de Asociación de Trabajadores Involucrados en la Actividad Taximetreta (ATIAT).
Este último informó que en el encuentro -que no estaba previsto- las partes acordaron diferir hasta agosto, después de las elecciones provinciales, el diálogo por el incremento que el sector reclama. "No queremos que se tome nuestro pedido como una cuestión política o electoral", señaló Rodríguez.
De todos modos, los taximetreros no se fueron con las manos vacías. El dirigente contó que los concejales avanzarán en la modificación de la ordenanza que prevé multas. "Pretendemos que se sancione con dureza a los ilegales. No se trata de gente pobre, por lo general; sus verdaderos dueños tienen 10 autos, al menos. La presencia de irregulares hace poco rentable nuestra actividad", señaló Rodríguez.
Durante los primeros días de junio, las organizaciones solicitaron que la actual bajada de bandera, de $ 2,80, suba a $ 4,50; y que el pulso (que se cobra cada 100 metros o cada minuto de espera) se incremente de $ 0,20 a $ 0,35. LA GACETA ©