Con una caravana de vehículos en el microcentro y una concentración frente a la Casa de Gobierno, los trabajadores autoconvocados de la Salud lanzaron ayer la convocatoria a una protesta maratónica para este viernes, que arrancará a las 11, en la plaza Independencia, y se extenderá hasta la medianoche, en la vigilia del aniversario de la independencia nacional.

Los trabajadores de la salud, que reclaman la reapertura de paritarias y mejores condiciones laborales, llevaron ayer su reclamo hasta la Casa Histórica, que se encuentra vallada desde la semana pasada, porque allí asistirá este sábado la presidenta, Cristina Fernández, para encabezar los festejos del 9 de Julio. "En defensa de la salud pública y 9 de Julio sin salud" fueron algunos de los carteles que formaron parte de la caravana de vehículos de la que participó personal de diferentes hospitales.

Sobre el paseo histórico y custodiados por la Policía, los profesionales repartieron folletos a los transeúntes y a los turistas que circulaban por la zona, y los convocaron a la concentración y posterior vigilia del viernes. "Hacemos responsable al gobernador, José Alperovich, de cualquier tipo de ataque a la integridad física de los trabajadores de la Salud", advirtió en el acto de ayer el médico autoconvocado Julián Nassif. Hoy está prevista una caminata similar a la de ayer para difundir la jornada del viernes.

No cesa el reclamo

Durante la mañana, los médicos, los enfermeros y el personal administrativo del Centro de Salud sacaron nuevamente su bronca afuera de hospital y se manifestaron en la calle, cortando la mano oeste de la avenida Avellaneda, entorpeciendo el tránsito vehicular y obligando a choferes a tomar caminos alternativos. El médico Carim Asus precisó que la atención en el centro asistencial se encuentra reducida y que, al igual que el lunes, los enfermeros -que trabajan a reglamento y con el mínimo del personal- continúan quitando camas y cerrando las salas.