Ya pasaron por malas experiencias y no quieren repetir los errores cometidos. En el alperovichismo, la orden para sus militantes es que el 9 de Julio transcurra con la mayor armonía posible. Por ese motivo, en el Gobierno planean una doble movilización: a la plaza Independencia, para evitar desbordes de los trabajadores autoconvocados de la salud; y al hipódromo, para transmitir un contundente mensaje de apoyo a la presidenta, Cristina Fernández.

Ayer, el ministro del Interior, Osvaldo Jaldo, aclaró que el Gobierno respetará cualquier manifestación que pretendan realizar los trabajadores de la salud -reclaman mejoras salariales-, aunque advirtió que no están dispuestos a tolerar que se empañe la celebración por el Día de la Independencia. Incluso, el ministro de Seguridad, Mario López Herrera, confirmó que habrá 1.500 policías afectados al operativo.