SAN PABLO, Brasil.- El 37% de los presos del Brasil podrían ser liberados a partir de la implementación de la reforma al Código Penal que rige desde ayer, y que morigeró las condiciones para someter a un procesado a la prisión preventiva.La población carcelaria en todo el país es de 496.000 personas, de los cuales unos 183.000 podrían recuperar la libertad.
Los detenidos beneficiados con la nueva normativa no purgan condena y están acusados de delitos considerados menores, que impliquen penas de menos de cuatro años de cárcel y que no tengan antecedentes criminales. Sólo quedarán en prisión si se les dicta una sentencia en contra.El Ministerio de Justicia brasileño precisó que la ley 12.403 altera 32 artículos penales. Con los cambios, hay varias opciones a la prisión: pago de fianza, monitoreo electrónico, arresto domiciliario nocturno, prohibición de viajar y frecuentar algunos lugares o evitar ciertas personas y suspensión de ejercicio de función pública o actividad económica.
La prisión se cumplirá una vez que lo determine un fallo condenatorio o viole el régimen de pena alternativa durante el proceso.Los delitos afectados por la nueva ley son los de homicidio culposo en tránsito, portación ilegal de armas, hurto, agrupación ilícita, daño a bienes públicos, contrabando, cárcel particular, amenaza a testigos de un proceso y falso testimonio. (Télam)