Agosto será el mes de los comicios, pero también el de la confusión. Habrá dos votaciones trascendentales. El 28 de ese mes los tucumanos elegiremos el gobernador de la provincia, intendentes, legisladores, concejales y delegados comunales. Catorce días antes, 14 de agosto, también habrá una elección obligatoria, pero a nivel nacional.
Esos comicios que se denominan Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) fueron un invento kirchnerista. Néstor Kirchner se planteó dos necesidades. Por un lado sintió que las últimas derrotas habían sido por culpa de las colectoras (idea que después abandonó); por el otro, buscaba diluir el poder de los partidos, especialmente a raíz de sus problemas para controlar totalmente el PJ. Entonces se crearon las PASO, con la intención de darle más poder al elector.
Todo falló. Estamos a poco más de un mes de las primarias y no hay nada por elegir. Las PASO se crearon para que los ciudadanos elijan candidatos y el pueblo no tiene ningún candidato para elegir. La partidocracia se burló de los electores y le dejaron todo el pasto hachado. No hay ningún candidato dispuesto a pasar por la interna partidaria, todos fueron elegidos a dedo: Cristina, Alfonsín, Carrió, Pino Solanas, Hermes Binner y el 90% de las listas a diputados. El 14 de agosto no se elegirán candidatos, sino que se les dará un aval. Como el voto es obligatorio, los ciudadanos irán a darle su apoyo. Sólo tienen que sumar el 1,5% del padrón, que en Tucumán será -aproximadamente- 15.000 votos. Curiosamente es la cifra que los partidos calculan como necesaria para sacar un legislador, pero no mezclemos las cosas; porque eso es para la elección del 28 de agosto.
Sin embargo, siempre hay una excepción. El único partido que el 14 de agosto irá a internas en serio para definir candidatos será la Unión Cívica Radical tucumana; que no logró una lista única, no porque se aferra a la ley, sino porque sus dirigentes saben más pelearse que compartir estrategias.
Las elecciones han perdido la pureza y el idealismo de que los electores se moverán por la calidad o por la capacidad del postulante. La billetera de un acople (de nuevo hablamos de los comicios del 28, y no del 14) con aspiraciones medias debe tener $ 1,3 millón para llegar tranquilo al conteo de boletas con fiscales presentes en todas las mesas, y más o menos alimentados. Pero en este presupuesto no están incluidos los comicios del 14 de agosto.
"Ese es problema de Alperovich. A mí ?la Cristina? no va a venir a pedirme explicaciones por el trabajo realizado en las internas abiertas. Le va a pedir explicaciones a él". Palabras más, palabras menos esa fue la reflexión de por lo menos cuatro dirigentes con aspiraciones de ocupar bancas en la Legislatura.
En su trampa
El kirchnerismo quedó entrampado con las PASO. Cristina no puede amanecer el 15 de agosto habiendo conseguido el 1,5% de los votos. Sus aspiraciones presidenciales y su rol oficialista la obliga a tener un porcentaje mucho mayor. En la Casa de Gobierno calculan que por lo menos 250.000 votos hay que poner en las urnas. La cifra aportada por un "sijosesista" de la primera línea, de esos que al menos una vez al día ven al mandatario, está marcando el ritmo que aconseja el oficialismo: el 14 se trabajará (y se gastará) el 50% de lo que se prevé para el 28 de agosto.
Alperovich, que ya está buscando el traje para la sacarse la foto con Cristina, ha quedado atrapado; porque a él le llegarán los reclamos de la Casa Rosada si en los comicios no se logran los votos suficientes. Y la cantidad que ese adjetivo implica sólo la conocen en Buenos Aires. "La elección del 14 es una preocupación de (Osvaldo) Jaldo, ?La Burra? (Sergio Mansilla) y de los Gassenbauer. Yo no voy a gastar mi plata cuando me juego todo 15 días después", reflexionó un acoplado celoso de los mimos y de la billetera del acople oficial.
El jueves pasado hubo una reunión en la antesala del despacho del gobernador. Eran más de 70 dirigentes que escucharon la arenga de Jaldo, Mansilla y Alperovich. Fue un pedido de sana convivencia para pasar el acto del 9 de Julio y los comicios del 14. "Chicos, no se peleen", fue el mensaje. Cuando todo terminaba, el gobernador quiso abrir el juego y preguntó: "¿cómo están los de abajo?" El mandatario buscaba indagar sobre ese lote de gente que responde al puntero y que no puede levantar cabeza aún. Una histórica peronista respondió: "y... los que estamos abajo, estamos abajo. Y... desde aquí abajo se ve bien para arriba". En su dibujo, Teresa Felipe de Heredia desnudó la bronca, la envidia, la preocupación, la desigualdad y el rechazo que tienen los principales dirigentes contra la lista oficialista bendecida por el gobernador y que encabeza el hijo del ministro de Desarrollo Productivo, Jorge Gassenbauer.
El y ella
El oficialismo también aportó las frases de la semana. El enriquecido Juan Manzur avisó que no pedirá licencia con el fin de hacer campaña para volver a ser vicegobernador de la provincia. Un fallo judicial dice que se debe pedir licencia. Si bien falta que la Legislatura se ocupe del tema un vice -y aspirante a repetir- podría dar el ejemplo a la hora de respetar el orden preestablecido.
La otra sorpresa la dio la senadora Beatriz Rojkés, que al hablar de la participación de la Presidenta en el armado de las listas de candidatos provinciales concluyó diciendo: "esto no es para librepensadores". La definición coincide con la curiosa idea de las PASO, donde los electores deben elegir candidatos que ya fueron electos. La libertad de los votantes es la esencia del librepensador. Si no existieran los librepensadores la ciencia no hubiera avanzado. Es el librepensador el que cuestiona los dogmas y los supera. Son ellos la base de la democracia moderna. Gracias a los librepensadores, el propio kirchnerismo pudo romper moldes que nadie hubiera imaginado que se podían alterar. Pese a estas gaffe, la esposa del gobernador es de los pocos políticos que opinan y sueltan sus ideas sin especular, como lo hace la gran mayoría de los dirigentes tucumanos que han quedado atrapados en la red oficial. En el marco de esa soltura, impacta cómo Rojkés de Alperovich habla como si su marido ya hubiera sido reelecto. La senadora dibujó el escenario de 2015 y los opositores se enojaron por las críticas al enrostrarles que no tienen rumbo, pero no se sintieron ofendidos porque ya los sepultaron. ¿Será que ya asumieron la derrota antes de votar? Flaco favor le hacen a sus electores.
La ex amiga
Hay un despacho en la Corte Suprema de Justicia que más que una vocalía parece un tren fantasma. Cada tanto les pega un susto sus colegas y los distrae en la gestión general. René Goane que acababa de salvarse de un juicio político por sus dichos sexistas contra las mujeres del Palacio, tuvo el embate de la relatora Blanca Villavicencio de Herrera. La doctora -que además es docente de la cátedra de Goane en la facultad de Derecho de la UNT- había sido víctima de un instante de desacato del vocal, que le quitó a la relatora todos los expedientes que manejaba. Habría sido en represalia a que Villavicencio de Herrera llevaba años anunciando que se jubilaba, pero el trámite siempre hallaba alguna excusa. La relación amistosa se había trabado porque las quejas eran que la futura jubilada casi no trabajaba. Goane con los antecedentes fue sacudido en la Cámara Contencioso Administrativo, que en sólo un día concedió la cautelar ante la orden y la quita de expedientes que había hecho Goane. Cuando la medida llegó a la Corte, el cuerpo colegiado -otra vez rápido de reflejos- ya había revocado la orden de Goane contra su ex amiga. Es decir que todo quedó en la nada, pero de nuevo Goane puso en vilo a sus colegas.
De eso se trata la mala calidad institucional. Estos despropósitos también son consecuencia de la jubilación masiva de magistrados y de la judicialización del mecanismo de selección de los reemplazantes. El Consejo Asesor de la Magistratura, por sí solo, no va a resolver la crisis de la Justicia. Asuntos demasiados vulgares distraen a quienes deben impartir justicia.