La "actitud sospechosa" de dos jóvenes llamó la atención de los agentes. Además, circulaban por las calles de Banda del Río Salí en una moto enduro sin chapa patente. "Yo también soy policía", respondió uno de ellos mientras mostraba una chapa identificatoria, en el momento en que los agentes les pidieron que se identificaran. Pero en realidad, la placa era falsa, al igual que mucha de la documentación que llevaban con ellos.

Entre sus ropas, uno de los jóvenes cargaba una pistola de juguete, similar a las verdaderas que se usan en la fuerza. Una cédula de identidad adulterada, un DNI, los papeles de la motocicleta a nombre de otra persona y un recibo de sueldo apócrifo de la Policía, completaban la documentación trucha.

Según la Policía, la Justicia no consideró que debía aprehenderse a los sospechosos porque no habían perpetrado un ilícito. Pero como insultaron a los policías, los arrestaron por una contravención.