El abastecimiento de gasoil -ya no importa si subsidiado o no- está complicando por estas frías horas el servicio de transporte público en Tucumán. A raíz de la escasez del combustible, las empresas pertenecientes a la Asociación de Empresarios del Transporte Automotor de Tucumán (Aetat) implementarán un plan de racionalización del servicio de ómnibus. "Va a haber algunas reducciones en las frecuencias para optimizar el servicio, pero no creemos que los usuarios lo vayan a sentir", afirmó el secretario de Aetat, Daniel Orel.

Si bien el jueves la Secretaría de Transporte de la Nación decidió compensar con reintegros monetarios la cancelación de los cupos de gasoil subsidiado que recibían las empresas -para mantener el precio del boleto urbano-, el problema de desabastecimiento continúa en Tucumán y en otras provincias del interior del país.

Orel explicó que hay demoras en la entrega de gasoil a granel (entregado en los tanques de las empresas) por parte de YPF, la petrolera que domina el 80% del mercado del interior. "La provisión podría regularizarse en unos siete u ocho días", dijo.

Justamente por el faltante, el valor que pagan las empresas por el gasoil ha aumentado en las últimas semanas. De pagar alrededor de $ 3,76 el litro, los transportistas están pagando ahora $ 4,26. Algunos proveedores, incluso, en algunos casos están cobrando hasta $ 4,80 el litro del combustible. Conseguir gasoil en las estaciones de servicio es difícil, ya que se venden $ 100 por vehículo.

Cristóbal Cazorla, presidente de la asociación de empresarios, explicó que la situación posiblemente se haya hecho más compleja como consecuencia del estado de incertidumbre que suscitó el corte de los envíos de gasoil subsidiado. YPF había decidido no entregar más gasoil a las empresas porque el Estado le adeuda la diferencia del subsidio. "Como la Nación decidió hacerse cargo de los costos, los envíos de gasoil al interior deberían normalizarse en los próximos días", adelantó Cazorla.

Los depósitos

La nueva configuración de subsidios y reintegros no está exenta de complicaciones para los transportistas. Ahora deberán contar con el dinero para comprar el gasoil a precio de mercado y, según Orel, esperar entre 45 y 60 días para que el estado les reintegre la diferencia entre el precio que pagaron y el que hubiesen pagado a una tarifa subsidiada.

Orel advirtió que esta situación crea presiones económicas para adquirir el combustible y también presiones financieras para hacer frente a los gastos de las empresas, hasta que cobren los reintegros. En este sentido el gobierno nacional se comprometió a realizar los depósitos de los subsidios la primera semana de cada mes.

No habría aumento
Pese a la compleja situación económica y financiera de las empresas, los empresarios descartaron una suba en el precio de los boletos en los próximos dos o tres meses. Incluso, aún después de que se implemente la tarjeta magnética. "El nuevo sistema tiene un costo superior al cospel. El cargo por la comercialización del cospel es del 6% y está incluido en el precio actual. La tarjeta tiene un cargo del 8%", explicó Orel. Sin embargo, le restó importancia a este detalle: "nosotros tenemos aumentos día a día; en el costo de las unidades, en los repuestos, en todo. Pero no es momento para un aumento de tarifas; todavía cubrimos los costos. Cuando la suma de todos los incrementos sea importante, pediremos un aumento", advirtió.

Las dificultades para el sector son múltiples y se irán resolviendo a medida que el Gobierno nacional organice el sistema de reintegros. Esto, a su vez normalizará las relaciones comerciales entre las empresas de transporte y los proveedores de gasoil. En 60 días se espera que las tarjetas magnéticas entren en funcionamiento en la provincia. "Seguramente va a ser algo positivo. Va a tener beneficios para el público, y para las empresas significa mayor seguridad", opinó Orel.