Eran las cinco de la tarde. El embudo de cada día en el tránsito de 24 de Septiembre y Marco Avellaneda y en el zapping de noticias se oyó que Obama se había comparado con Messi. Información casi perdida, pero parecía que iba más allá de las repeticiones casi paranoicas de las mismas noticias en la TV las 24 horas. Ya en el diario busqué el video en cuestión: los campeones de la liga de soccer de EEUU que hicieron una visita al presidente Obama, le regalaron una camiseta con el 10 y le explicaron el significado. "Como sabrá, el número 10 corresponde al líder", le dijeron. "Sí, claro, ahora me siento Messi", respondió Obama. El video fue rápidamente montado en LA GACETA.com. La minianécdota me recordaba a otro presidente norteamericano, Ronald Reagan, que quedó impactado con el gol de Maradona a los ingleses. Es otra pequeña historia, pensé, que se repite. Y es pequeña al punto que en la sección Deportes va chiquita. Pero quedó la sensación de que la fiebre Messi también entró a la Casa Blanca.
"Ahora me siento Messi"
Por Oscar Ferronato, Prosecretario de redacción - oferronato@lagaceta.com.ar