El mundo multipolar actual, en el que nuevos actores disputan el liderazgo político y económico, encuentra a la Argentina sin protagonismo, aislada y sin un rumbo claro en su política exterior. Así lo entiende el ex embajador permanente ante la ONU Emilio Cárdenas, que ayer disertó en Tucumán en el marco del Ciclo de Conferencias 2011 de la Fundación del Tucumán. "Argentina, ¿un lugar en el mundo?", fue el título de la charla. Precisamente, Cárdenas trató de graficar qué lugar ocupa nuestro país en el concierto internacional. "Es difícil saber, mirando los últimos ocho años, qué hará el país si continúa el curso actual de política exterior. En este período, Argentina se convirtió en un país irrelevante y dejó espacios que ocuparon otros actores. Uno de ellos es Chile y otro Colombia, que ahora dio un paso grande de apertura hacia el mundo. Por eso la pregunta que surge es qué hará Argentina: ¿seguirá en la irrelevancia o tratará de volver al protagonismo que tuvo en algún momento?. Hay también una tercera opción: que entre en la lista de las naciones ?preocupantes?. Un país que vive de conflicto en conflicto y que piensa que la cortesía no forma parte de la política exterior, puede ingresar en esa corta lista de países que generan preocupación en el mundo", advirtió.

El diplomático reveló que su aspiración es que en esta nueva etapa, Argentina descubra que se puede apostar al riesgo, que se puede crecer con una economía abierta, que tiene que recuperar, entre otras cosas, el carácter de potencia agropecuaria en un mundo que demanda alimentos. "Si puede congeniar eso con una política exportadora tipo Brasil, estaríamos mejor", añadió.

"Una normalización financiera mundial es un paso adelante en el regreso al mundo. Es indispensable volver a la normalidad. Un país que no está en la normalidad difícilmente pueda tener un diálogo con el resto de la comunidad internacional que no comience con la desconfianza. Amado Boudou volvió a la normalidad en lo que puede ser el camino de la deuda externa con los acreedores. Nos queda el tema del Club de París, que es importante porque son los pares; es deuda con acreedores soberanos. Para poder regresar al carácter de actor significativo en el ámbito internacional, el primer paso es salir de la patología", dijo.

Cárdenas instó a que la Argentina vuelva a tener iniciativa. "Tenemos que salir del rol de furgón de cola de alguien; de preguntarnos a quién seguimos. Esa no tiene que ser la pregunta de un país del tamaño y de la importancia de Argentina. El país tiene que seguir teniendo iniciativa, tiene que tener su propia política y tiene que ser sensata", propuso el comentarista internacional.

En este mundo sin una potencia dominante, según Cárdenas, nuestro país debe acercarse a todas las naciones. "Tiene que advertir que sus relaciones políticas y económicas con el Oriente tienen que crecer. China destina el 15% de lo que invierte en el exterior a América latina y tres cuartas partes de ello va a Brasil. Hay que profundizar la relación con China, con India y con Japón. Si el polo de actividad económica está en Oriente, Argentina tiene que mirar esa región. Y, para eso, una integración más intensa con Chile es importante, sobre todo para el interior, incluyendo al NOA. Si pudiéramos acceder a los nuevos polos de atracciones económicas por los puertos de chile y establecer con ellos cadenas productivas, seguramente nos acercaríamos más a los nuevos polos", propuso.