BUENOS AIRES.- El nuevo cruce entre Argentina y el Reino Unido, se produjo apenas diez días después de que el primer ministro británico, David Cameron, provocó una fuerte reacción de la presidenta Cristina Fernández al decir ante el Parlamento que la soberanía de las islas no era "negociable".
La Presidenta respondió con una dureza poco habitual: calificó al Reino Unido como una "burda potencia colonial en decadencia" y consideró que la declaración del premier británico había sido "un gesto de mediocridad y casi de estupidez".
Según Fox, los últimos intercambios verbales sobre la cuestión entre Londres y Buenos Aires están vinculados a las elecciones en Argentina, cuya presidenta, Cristina Fernández, buscará la reelección.
El 2 de abril de 1982, el gobierno militar de la Argentina, a raíz de un conflicto planteado en las islas Georgias del sur, decidió tomar las Malvinas por la fuerza, iniciando una corta pero sangrienta guerra. Los argentinos ocuparon las islas y desalojaron al gobernador británico. Se creó una gobernación militar Argentina y se cambió el nombre de Puedo Stanley, la capital, por el de Puerto Argentino. El gobierno inglés envió enseguida una gran flota hacia el Atlántico sur para recuperar las Malvinas; los combates terminaron con el triunfo inglés el 10 de junio del mismo año. Las islas volvieron al dominio británico. Desde entonces, el gobierno de ese país fomentó diferentes actividades en ellas. Se incremento el poderío militar con armamento y un destacamento de soldados que supuestamente supera los 1.500 hombres. Las negociaciones por la soberanía sobre Malvinas, apoyadas por diversas resoluciones de las Naciones unidas, continúan en el terreno diplomático. (NA)