Luego de una tediosa clase, Augusto Gómez tenía que volver a su casa y estudiar para un examen. Salió de la facultad, caminó rumbo a su auto pero cuando intentó abrir la puerta, descubrió que la cerradura estaba rota. Habían tratado de abrir su Suzuky Fun, que había dejado estacionado en España al 300, a la vuelta de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), donde cursa Ingeniería Electrónica.

Los robos a los automóviles se repiten diariamente en la capital. El barrio donde se encuentra ubicada la regional de la UTN es, precisamente, una de las zonas que desde la Policía consideran "roja" para este tipo de delitos. Una fuente policial señaló a Villa 9 de Julio, Barrio Norte, Sur, Obispo Piedrabuena y las zonas aledañas al parque 9 de Julio, como los barrios donde más son vulneradas las cerraduras de los vehículos estacionados en la vía pública.

La Policía afirma que no hay cifras oficiales, ya que estos hechos se denuncian en distintas dependencias, y muchas víctimas prefieren obviar el engorroso trámite de tener que ir a una comisaría, y directamente optan por asistir a los comercios y reparar el daño que sufrieron.

"En pocos segundos, los ladrones rompen una cerradura. Aprovechan las cuadras más desoladas, donde no hay gente transitando por las veredas", dijo una fuente consultada. Con un elemento metálico de fabricación casera, conocido como "chupete", los delincuentes "revientan" las cerraduras y abren las puertas.

Estos delincuentes son conocidos en la jerga policial como "claveros". Merodean por las calles y tratando de pasar desapercibidos, aprovechan cuando no hay nadie para atacar. "Lo más importante es trabajar en la prevención y patrullamos las calles. La semana pasada detuvimos a cuatro claveros en barrio Norte", contó el comisario Humberto Ruezga, subdirector de Investigaciones de la Policía.

En menor medida, los ladrones utilizan bujías para romper los cristales de las ventanillas de los vehículos. "Casi no hay casos de este tipo, porque el ruido que se produce al romper los vidrios puede alertar a alguien que se está produciendo un robo", dijeron desde la Policía.

De adentro de los autos, en cuestión de segundos, los ladrones pueden hacerse de carteras y bolsos que quedaron en el vehículo, de las ruedas de auxilio y de los favoritos: los estéreos. Las compañías de seguros no suelen cubrir estos daños.

Guillermo Sandoval, especialista en seguros, explicó que los seguros cubren los daños a cerraduras y ventanillas, producidos en ocasión de robo. "No así los elementos que se encuentran dentro de los vehículos", dijo Sandoval. Según el especialista, los tucumanos eligen la cobertura contra terceros por accidentes de tránsito, que es la que exige la ley para poder circular.

"El 90% no toma seguros contra robos. Y el 10% restante, contrata un seguro más amplio, que incluye la destrucción total o parcial por incendio o por robo", explicó el operador en seguros.