NOVA IPIXUNA.- El gobierno de Brasil movilizó a la militarizada Fuerza Nacional (FN) para evitar nuevos asesinatos de campesinos en el violento estado amazónico de Pará (en el norte del país), donde los conflictos agrarios causaron cinco víctimas fatales desde mayo, y la impunidad cobija a los responsables. La operación Defensa de la Vida fue ordenada por la presidenta, Dilma Rousseff, luego de que una pareja de campesinos ecologistas fuera muerta a tiros en Nova Ipixuna.

"Es una acción importante y significativa con el objetivo claro de impedir que ocurran nuevos homicidios, sino también para acelerar las investigaciones de lo ya ha ocurrido", señaló el ministro de Justicia, José Cardozo. La operación incluye una acción coordinada de las policías Militar y Civil de Pará con la Policía Federal, la de Carreteras y las Fuerzas Armadas. El gobierno no descartó que se extienda a otros Estados amazónicos. La Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), vinculada a la Iglesia Católica, publicó una lista con los nombres de 125 activistas y líderes campesinos amenazados de muerte en el país. De ellos, 30 viven en Pará. (AFP)