El caso de E., la joven que fue secuestrada el miércoles de la semana pasada y abandonada luego en Rosario de la Frontera por una red de trata de personas, no fue un caso aislado. Al menos así lo demuestran las cifras proporcionadas por la fundación María de los Ángeles. El abogado Germán Díaz explicó que, en promedio, cada año las mafias raptan a 10 tucumanas con el fin de sacarlas de la provincia y explotarlas sexualmente. "No podemos saber cuántas están desaparecidas aún. Estamos trabajando con nuestros informes, que contienen más de 300 denuncias, para confirmar esto", indicó Díaz.

Además, se mostró preocupado por el caso de E., que finalmente no fue entregada a los explotadores porque no hubo un acuerdo económico. "Pero no es el único caso. Hace dos meses, una adolescente que era trasladada a Buenos Aires también fue liberada por un motivo similar", remarcó el letrado.