BUENOS AIRES.- Cuando faltan menos de 48 horas para que los partidos y alianzas presenten las listas con sus candidatos a los cargos nacionales en juego -la Presidencia y vice, diputados y senadores-, un fuerte rumor político comenzó a circular respecto de la posibilidad de que referentes de la oposición, y hasta algunos oficialistas, intenten evitar que se realicen las elecciones Primarias Abiertas, Obligatorias y Simultáneas (PASO), convocadas para el 14 de agosto. El mecanismo sería una presentación jurídica con sólidos ingredientes políticos, pretendiendo que se declaren inconstitucionales los artículos que impiden la formación de frentes electorales y listas de adhesión desde de esa fecha. Las versiones tienen una lógica, porque si no surgen grandes sorpresas, la cita obligatoria se transformará en un mero trámite administrativo para los votantes, y una instancia engorrosa y onerosa para los distintos partidos.

Los "K" no quieren saber nada con la suspensión, ya que la interna les permitirá "testear" la adhesión que tiene la Presidenta y su acompañante, y si los números no resultan favorables, como pretenden, poder corregir el rumbo y aplicar medidas populistas. Los opositores apoyan la suspensión, porque eso les otorgará más tiempo para el armado nacional.

De todas maneras, las PASO son como un "examen" para los partidos, porque si el 14 de agosto los partidos y frentes no obtienen al menos el 1,5% de los votos válidos totales por categoría, no podrán presentar candidatos de ese ítem en octubre. (NA-Especial)