BUENOS AIRES.- La presidenta, Cristina Fernández, permaneció ayer en la residencia de Olivos, tras el golpe accidental que sufrió el miércoles a la noche y que le provocó un corte en la cabeza, por el que tuvo que ser asistida en el sanatorio Otamendi. La jefa de Estado se quedó en la casa presidencial por recomendación médica, luego del pequeño accidente que sufrió tras inaugurar el edificio anexo del Instituto Leloir. El accidente se produjo cuando la mandataria saludaba al público; en ese momento trastabilló porque el piso estaba mojado por la llovizna que caía. Al resbalarse, Cristina chocó su cabeza contra una reja de seguridad, lo que le provocó un "corte y hematoma en el cuero cabelludo". Las tomografías que le realizaron, de cabeza y cuello, dieron "normal".

En los videos que aparecieron en internet capturando el episodio, se ve a la mandataria trastabillar en el momento que buscaba saludar a un grupo de militantes que la aguardaban a la salida del acto. Al momento de reincorporarse con ayuda de sus asesores, se observa a la Presidenta con un corte en la frente, ya que impactó su cabeza contra una reja de seguridad.

De esta manera, la mandataria cumplió con las instrucciones de sus médicos, por lo que desarrolló todas sus actividades en la quinta presidencial.

Cabe recordar que Néstor Kirchner sufrió dos accidentes similares. Uno ocurrió en Córdoba, el 21 de julio de 2006: se golpeó al subir al auto que lo trasladaba al predio donde deliberaban los mandatarios del Mercosur. El otro hecho sucedió el día que asumió la Presidencia, el 25 de mayo de 2003, cuando se lastimó al golpearse la frente con una cámara fotográfica. (NA-Especial)