PARÍS.- El ex secretario de la Administración Pública de Francia, Georges Tron, fue inculpado ayer de violación por la Justicia, luego de analizar las denuncias de tres mujeres. Sin embargo, fue dejado en libertad bajo control judicial, anunció su abogado.
La fiscal Evry Marie-Suzanne Le Quéau precisó que la acusación contra Tron es por "violaciones y agresiones sexuales en grupo", cometidas "por persona que detentaba la autoridad". Estos delitos pueden acarrear una condena a 20 años de cárcel.
La adjunta del político conservador en el sector de Cultura del municipio, Brigitte Gruel, también fue acusada por violaciones y agresiones sexuales en grupo, pero igualmente dejada libre, aunque también debe ser controlada por la Justicia francesa.
El ex funcionario y actual alcalde de Draveil, en las cercanías de París, estuvo detenido hasta el miércoles por la noche, denunciado por ex empleadas del municipio que trabajaron entre 2007 y 2010. De ellas sólo se conocen sus nombres y sus edades: Eloise y Laura, y tienen 34 y 36 años. Ambas fueron despedidas de sus cargos.
Este caso conmueve nuevamente a los franceses que aún no se recuperan de las denuncias contra el ex director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn, también acusado por graves delitos sexuales y que está con detención domiciliaria en Estados Unidos desde hace casi dos meses. Precisamente, las dos mujeres presuntamente agredidas por el alcalde afirmaron que el caso del dirigente socialista las motivó a actuar judicialmente, según publicó el diario Le Parisien.
"Cuando vi que una simple camarera era capaz de actuar contra Strauss-Kahn, me dije a mí misma que no tenía derecho a permanecer en silencio", afirmó Laura al periódico francés.
Reflexología
Por el escándalo, Tron, de 53 años, renunció en mayo a su cargo en el gabinete de Nicolas Sarkozy. Según las denunciantes, que se carearon con él, el alcalde es un amante de la reflexología, adora masajear los pies, las manos y las orejas de las mujeres e inclusive tiene un gabinete para esa práctica a un costado de su despacho.
La defensa nunca escondió la afición de su cliente, pero negó terminantemente que sea un fetichista. Al ser detenido, Tron dijo que era víctima de una conspiración de la extrema derecha. (Especial-AFP)