BRASILIA.- Piratas informáticos internacionales inhabilitaron transitoriamente ayer los sitios web del Gobierno federal, de la Presidencia y de la agencia de recaudación impositiva del Brasil, aunque oficialmente se afirmó que no se accedió a información. "Es hora de mostrar a los corruptos del mundo que ellos no tienen derecho a censurar, no importa tu color de piel, origen, o creencia", afirmó el grupo Brasil de Lulz Security, a través de Twitter.

En tanto, el otro gran colectivo mundial de hackers, Anonymous, anunció que iniciará acciones contra los Gobiernos de Chile y Perú por sus decisiones de monitorear las opiniones de los ciudadanos en las redes sociales digitales.

LulzSec atacó las páginas en internet del Senado estadounidense, de la CIA y de la policía británica, entre otros blancos; y anunció que buscará filtrar "información gubernamental clasificada".

Por su parte, el Gobierno de Australia presentó ayer un paquete de leyes para luchar contra los delitos cibernéticos. Las normas darán a la Policía y las agencias de inteligencia mayor capacidad de acción. "El ciberdelito es una creciente amenaza para particulares, negocios y Gobiernos. La cooperación internacional es esencial, porque ningún país puede actuar en solitario", dijo el fiscal general, Robert McClelland. Más de 40 países se sumaron a la Convención sobre Cibercrimen del Consejo de Europa, entre ellos Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Japón y Sudáfrica.

A su vez, el viceministro de Relaciones Exteriores de China, Cui Tiankai, negó que haya una ciberguerra en marcha entre su país y Estados Unidos. "Ambas naciones pueden sufrir ciberataques, pero de ninguna manera están dirigidos por sus respectivos Gobiernos", señaló. (Especial-Reuters-Télam)