El hecho de que la presidenta, Cristina Fernández, se haya reservado para sí el armado -parcial o total- de listas de candidatos fue celebrado por dirigentes de grupos esencialmente kirchneristas. En general, consideran que la renovación política que proclamó el kirchnerismo desde sus comienzos implica, necesariamente, un recambio dirigencial, que también debe afectar al Congreso nacional.

La diputada nacional Stella Maris Córdoba -líder del Movimiento Evita en Tucumán- se mostró exultante por el anuncio de la mandataria, de buscar su reelección y sobre la injerencia de Cristina en el armado de las listas, señaló que "se trata de acuerdos con los gobernadores, cuando la relación política lo permite" y tiene que ver con el futuro mapa parlamentario, tras la elección nacional. "Todo los que acompañan el proyecto acompañarán también las políticas de Estado que proponga", dijo.

La mayoría de los dirigentes que acceden a las nóminas a pedido de la mandataria militan en algún grupo de ADN kirchnerista: La Cámpora, Evita, Movimiento de Unidad Popular (MUP), entre otros. Según Córdoba, ello es fruto del deseo del ex presidente Néstor Kirchner, de expandir el modelo más allá del partido. "Es lógico que cuando se habla de profundizar el proceso se vayan incorporando referentes de estas organizaciones. Es a lo que Néstor se refería cuando pidió que florezcan mil flores; el PJ juega un papel importante, pero no exclusivo", manifestó. Sobre esa base, comprende el rechazo que esto ocasiona entre peronistas más conservadores: "estamos en un momento de transición, todo cambio en la estructura produce traumas; siempre que se trata de producir transformaciones hay quien se resiste".

Algo similar opinó Luis Romano, secretario general del MUP en Tucumán. "Se trata de una mujer decidida a avanzar sobre los cambios, que quiere producir un traspasamiento generacional; es el mensaje que ella baja", afirmó el dirigente, respecto de la decisión de Cristina de postular referentes de grupos integrados, mayormente, por jóvenes. "Ella convoca jóvenes porque conserva intacta la llama y el espíritu revolucionario y patriótico de la juventud peronista", puntualizó.

Respeta la autonomía
Desde el alperovichismo también celebraron la decisión de la Presidenta de postularse para la reelección. El ministro de gobierno, Edmundo Jiménez, subrayó la afinidad entre el proyecto nacional de Cristina y el que conduce en Tucumán José Alperovich, además de los beneficios que esta relación trajo a la provincia.

El ministro descartó que "injerencia" sea la palabra adecuada para describir cómo participa la Presidenta en el armado de las listas a diputados nacionales. Y agregó que "cuando se trabaja en un proyecto nacional, es prudente y conveniente escuchar las opiniones de todos y buscar lo mejor para el proyecto".

El intendente de la capital, Domingo Amaya, rechazó que la Presidenta intervenga en forma activa en el diseño de listas de candidatos. "No me consta que sea así; una de las cosas que podemos decir de ella es que siempre respetó la autonomía de las provincias", dijo. No obstante, admitió que algunos casos permiten pensar lo contrario: "pasa que es lógico que cada gobernador ponga a disposición las listas, para continuar con este modelo político".

El presidente del congreso del PJ, e intendente de Monteros, Luis Alberto Olea, se mostró contento y conforme con la decisión de Cristina. Desde el PJ tucumano se le habían elevado notas pidiéndole que se presentara a la reelección. "En Monteros no tenemos forma de agradecerle lo que hizo por la ciudad en términos de obra pública", aseguró.

Al mismo tiempo, dijo que ve "con buenos ojos" que la Presidenta disponga o sugiera nombres en la lista porque "jugamos en equipo". De todas maneras, reconoció que la decisión final sobre qué acuerdos se hacen y cuáles no la tiene Alperovich. "La última palabra es del gobernador. A él le corresponde determinar quienes son nuestros candidatos para representar a la Provincia en el Congreso nacional", advirtió.