Aunque se desarrollan en Tucumán, entran y salen de la Casa Rosada sin que el gobernador, José Alperovich, siquiera se entere. En su mayoría, mantienen con el mandatario una relación entre cordial y diplomática; pero abiertamente profesan su fidelidad y obediencia hacia la presidenta, Cristina Fernández. Estos dirigentes comandan las agrupaciones de ADN kirchnerista que operan en la provincia.
La más mediática quizá sea "La Cámpora", que ganó protagonismo a partir de la muerte de Néstor Kirchner, debido a que el hijo del ex jefe de Estado, Máximo Kirchner, es uno de sus referentes nacionales. No obstante, en Tucumán hay otros espacios prokirchneristas.
¿Pata alperovichista?
Algunas versiones sostienen que el alperovichismo pretende hacer pie dentro de la estructura camporista. Estos rumores se justifican en el creciente protagonismo del secretario de Innovación y Desarrollo Tecnológico de la provincia, Javier Noguera, dentro del grupo. Noguera contaría con la bendición del legislador por la ciudad de Buenos Aires Juan Cabandié, de buena relación con la senadora nacional Beatriz Rojkés. Otros referentes de este grupo son el presidente de la Juventud Sindical bonaerense, José Ottavis, y el funcionario nacional Andrés Larroque.
En la antípodas de La Cámpora, en cuanto a cantidad de militantes, se encontraría el "Movimiento Evita". Según admiten dirigentes K tucumanos, la agrupación -cuya líder es la diputada nacional Stella Maris Córdoba- podría hacer gala de una importante capacidad de movilización. Según las mismas fuentes, aunque muchos militantes no reciben ayuda económica, en los últimos meses habría crecido la concesión de planes sociales nacionales a personas cercanas a este movimiento; que hoy contaría con unos 9.000 beneficiarios de planes en todo el territorio provincial.
Otro movimiento K con una importante cantidad de militantes es el "Movimiento de Unidad Popular (MUP)", cuyo secretario general local es Luis Romano. Este grupo movilizaría unas 5.000 personas, entre beneficiarios de programas de cooperativas y de becas, y militantes no rentados. A estos, deben sumarse alumnos universitarios. Los referentes nacionales de este grupo son el secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, y Federico Martelli. Dentro del MUP se fusionó "La Hora de los Pueblos" (LHP). No obstante, mantienen independencia; y mientras el MUP acordó acciones con el Gobierno provincial, LHP no se sumó.
Otros grupos K también dan cuenta de actividad en Tucumán, pero con una representación menor. Entre otros, el "Frente Transversal" -su referente local es el legislador Oscar Godoy-, la "Corriente Liberación e Integración Nacional" -vinculada a la ministra de Desarrollo Social de la Nación, Alicia Kirchner-, "Peronismo Militante" -integrada a La Cámpora, y Juventud Justicialista Libertaria.
Afinidad y enemistad
De los dirigentes K tucumanos, quizá la que peor relación muestra con Alperovich sea la diputada Córdoba. De hecho, no sólo se lanzó como candidata a gobernadora por el partido Proyecto Popular, sino que, además, se sumó a las críticas que profirieron contra el mandatario los kirchneristas foráneos que visitaron la provincia en los últimos dos meses: la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y el diputado nacional por la provincia de Buenos Aires Martín Sabbatella.
Si bien el MUP mantuvo una relación tensa con el Gobierno local, en los últimos meses selló un pacto. Sobre esta base se sustenta la posibilidad de que Romano integre un acople amayista como candidato a legislador. Si bien esto no está cerrado, desde Buenos Aires se intensifican los pedidos por esta postulación.
Ingresos e independencia
Desarrollar un activismo independiente del alperovichismo en territorio alperovichista se dificulta si no se cuenta con fondos ajenos a la estructura local. Por ello, los dineros con que se sostienen los grupos K provienen, prácticamente en su totalidad, del Gobierno federal.
En el ámbito nacional, los líderes camporistas ocupan importantes cargos en dependencias y en empresas del Estado, como la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) y Aerolíneas Argentinas. En nuestra provincia ocurre lo mismo: Raúl Ferrazzano y Marcelo Santillán, referentes de líneas internas del movimiento, militan desde sus despachos en la Anses: el primero es gerente regional del órgano; Santillán es gerente de la Unidad de Atención Integral, en la capital. Pero la organización también cuenta con dirigentes que ocupan cargos electivos. Por ejemplo, Jesús Salim; concejal de Famaillá, opositor al intendente alperovichista Juan Enrique Orellana, y candidato a legislador -en el noveno lugar- del Frente para la Victoria, en el Oeste.
El MUP cuenta con planes de cooperativas, a las que se les conceden pequeñas obras. También administra programas sociales y recibe subsidios de distintas áreas del Estado. Además, el MUP nacional cuenta con una fuerte estructura económica, a raíz de un importante desarrollo en medios de comunicación. Pero acaso la principal fuente de ingreso del movimiento sean los programas de capacitación: junto al dinero para remunerar a beneficiarios llegan fondos para gastos administrativos y herramientas para llevar adelante la capacitación. Finalmente, también ofrecen becas a alumnos secundarios y terciarios.