MADRID/VALENCIA.- Tras el éxito de las protestas ciudadanas del domingo, en el que unos 200.000 españoles (según cálculos de los organizadores) se manifestaron contra las consecuencias de la crisis económica, una marcha de indignados partió ayer a pie desde Valencia para llegar a Madrid el 23 de julio, una jornada que concluirá con otra gran manifestación en la capital.

Bajo el nombre de "Marcha popular indignada", una treintena de personas inició su camino de más de 500 kilómetros, que les llevará 34 días. A lo largo de su recorrido, los movilizados visitarán una treintena de poblaciones, donde se celebrarán asambleas para reunir propuestas a presentar en la Puerta del Sol. Se prevé que en cada escala se les irá uniendo más gente.

Desde otros lugares de España hay previstas marchas similares que irán recogiendo indignados por el camino hasta su llegada a Madrid. Una de ellas saldrá de Barcelona el sábado. Desde Andalucía, en el sur; el País Vasco y La Rioja, en el norte; Galicia, Asturias y Castilla y León, en el noroeste, así como desde Extremadura, en el oeste, están preparándose otras columnas.

La idea es que todas se junten dentro de poco más de un mes en la capital, donde el movimiento espera celebrar una nueva manifestación masiva exigiendo un cambio en el modelo político, económico y social del país.

Semillas de esperanza

"No se consigue nada quedándose en casa", afirmó el portavoz de la Acampada Valencia, Guzmán Chamorro. "Queremos escuchar los problemas de cada lugar por donde pase la marcha y sembrar semillas de esperanza", agregó.

Los indignados irrumpieron en la escena pública el 15 de mayo, una semana antes de las elecciones municipales y autonómicas del 22 de mayo, en una España sacudida por las consecuencias de una crisis que ha dejado casi cinco millones de desempleados. Sus protestas en las plazas principales de numerosas ciudades, en las que también acamparon, fueron multitudinarias en un principio.

Tras los comicios, no obstante, la participación en las plazas fue bajando. En cambio, as manifestaciones del domingo demostraron sin embargo que el movimiento mantiene su fuerza, según expresaron diversos analistas políticos. (Télam-DPA)