ZAGREB/BELGRADO.- La Policía de Croacia arrestó ayer a tres hombres sospechosos de crímenes de guerra durante las guerras en la ex Yugoslavia entre 1991 y 1993. Los ex policías están acusados de matar a serbios en la zona de Sisak, ciudad ubicada 30 kilómetros al sudoeste de Zagreb, donde unas 600 personas de esa nacionalidad fueron ejecutados o desaparecidos.

Croacia se separó de Yugoslavia el 28 de junio de 1991. La secesión derivó en una guerra contra el Ejército yugoslavo y los rebeldes serbios apoyados por Belgrado, que controlaban aproximadamente un tercio del país.

Las detenciones coinciden con la confirmación de que avanzan las gestiones para aceptar a Croacia como miembro de la Unión Europea en 2013, gestión que podría concluir hasta el viernes. Su incorporación como socio estaba demorada, precisamente, por la reticencia del Gobierno de Zagreb de perseguir y juzgar a los responsables de genocidio durante el conflicto étnico en la guerra de los Balcanes.

Ayer se supo también de que uno de los presuntos criminales de guerra nazis más buscados, el croata Milivoj Asner, murió a los 98 años en Austria. Sobre él pesaba el haber sido entre 1941 y 1942 jefe de la Policía Ustasha (estrecha colaboradora local del régimen hitleriano) en Pozega durante la Segunda Guerra Mundial, cuando habría participado en la persecución y deportación de cientos de serbios, judíos y gitanos. (Especial-Reuters-DPA)