ROSARIO.- A cinco días del cierre -vence el sábado a las 24- para la presentación de listas de candidatos a Presidente, vice y legisladores nacionales, Cristina Fernández volvió a mantener el misterio acerca de su postulación y, ante la mayoría del gabinete nacional, evitó dar indicio alguno.
La Presidenta reclamó ayer que "no haya más argentinos contra argentinos" e instó a "recoger las piedras que nos tiran" pero "para apartarlas y seguir adelante", y destacó los logros de los ocho años de gobierno kirchnerista en el acto central por el Día de la Bandera, que se realizó en el Monumento levantado en esta ciudad.
La jefa de Estado también sostuvo que "estamos cumpliendo el sueño de Belgrano", ya que el prócer "quería una Argentina industrial, con trabajo, con educación, con progreso". Cristina, en presencia de unas 30.000 personas con carteles del Frente para la Victoria y de localidades santafesinas que pidieron su reelección, fue la única oradora de la ceremonia, ya que fueron excluidos los discursos del gobernador santafesino y candidato presidencial, Hermes Binner, y el del intendente rosarino, Miguel Lifschitz.
Allí, la jefa de Estado alertó sobre quienes defienden "intereses que muchas veces ni siquiera son los propios", pero insistió en que "los que tenemos la obligación (de no confrontar) de hacer este cambio de actitud somos los que estamos embanderados en esta transformación". Aunque convocó a "no más enfrentamientos, no más puños crispados", criticó a quienes "nos hablan desde sus miserables intereses sectoriales", aunque sin identificar a quién se refería.
Asimismo, aseguró que "debemos sobreponernos a las descalificaciones y las injurias" y llamó a "que nada nos distraiga ni provoque" para llevar a cabo "la transformación del país".
A la vez, destacó que "tuvimos que reconstruirnos sobre nuestras cenizas" después de la crisis de 2001, en alusión a la falta de crédito internacional luego de declararse el default o cesación de pagos. "Nadie nos ayudó a llegar a este lugar; al contrario, allá por 2001 nos soltaron la mano y tuvimos que reconstruirnos sobre nuestras propias cenizas", señaló la Presidenta, quien mencionó las "voces internas que decían que estábamos equivocados".
A su vez, pidió distinguir "cuando nos hablan desde el corazón o desde sus miserables intereses sectoriales", en supuesta referencia al espacio opositor, a la vez que afirmó: "Nunca te vienen a rescatar de afuera, vienen a ver qué se pueden llevar".
"Me siento orgullosa de esto que hemos construido, que era inimaginable 10 años atrás, cuando estábamos desorientados, cuando hacían colas en las embajadas para irse del país", recordó.
Y en ese momento evocó la figura de su esposo Néstor Kirchner, a quien calificó como un "visionario". "Le pese a quien le pese, él (Kirchner) fue un visionario, pudo ver lo que otros no veían, tuvo la valentía y el coraje de con apenas 22% de los votos contarle que otro país era posible", expresó. (DyN-NA)