RIO DE JANEIRO.- La Policía Militar de Río de Janeiro, con apoyo de vehículos blindados de la Marina y unidades del Ejército, retomó ayer el control de la favela Mangueira en una operación denominada "guerra anunciada", ya que los trabajos fueron divulgados con antelación por las autoridades. No fue necesario emplear armas de fuego ni se produjeron víctimas civiles. Participaron unos 700 agentes del Batallón de Operaciones Especiales de la Policía Militar (Bope), cuatro helicópteros y seis vehículos blindados de la Marina. La acción culminó, además, con la ocupación de las favelas del Morro dos Telégrafos, Candelária y Tuiuti, que comprenden el complejo de favelas Mangueira, y donde viven 21.000 personas. El gobierno de Río de Janeiro cree que la nueva unidad de policía comunitaria beneficiará a 550.000 personas, ya que la nueva estructura o "cinturón de seguridad del Macizo de Tijuca" rodea el estadio Maracaná, donde se disputará la Copa del Mundo 2014 y los Juegos Olímpicos 2016. (DPA)