Cuando aún no se asentó la polvareda de polémicas que dejaron las internas partidarias provinciales, la Unión Cívica Radical (UCR) ya mira hacia los comicios nacionales. Tal como había adelantado LA GACETA, el partido confirmó que no hará alianzas en Tucumán para las Primarias Abiertas y Simultáneas y Obligatorias (PASO) del 14 de agosto, ni para las elecciones generales del 23 de octubre. Asimismo, manifestaron a la Junta Electoral Nacional (JEN) que pertenecen a la coalición nacional Unión para el Desarrollo Social, que postula a Ricardo Alfonsín a presidente.

Trascartón, los radicales reservaron los derechos para que durante las internas las boletas de precandidatos a diputados estén unidas a las de precandidatos a presidente y vicepresidente (Javier González Fraga). La misma reserva corre para las elecciones generales.

Superposición

"La junta electoral del partido está trabajando para tratar de conciliar el cronograma nacional con el provincial. Avanzan los plazos y los próximos vencimientos nacionales son de reserva de colores (20 de junio) y la presentación de la lista de precandidatos (25 de junio)", precisó el presidente del partido, Federico Romano Norri. Por su parte, el senador José Cano y el diputado Juan Casañas (candidatos a gobernador y vice, respectivamente, del Acuerdo Cívico y Social) repudiaron la superposición de plazos. "Venimos de un proceso interno para los cargos provinciales y ahora estamos trabajando en el cronograma nacional. Los regímenes electorales deben servir para generar mayor participación. Pero sabemos que las nuevas disposiciones son un traje a medida del oficialismo", cuestionó Cano. Sostuvo que la dispersión de fechas en los procesos desalienta que la gente concurra a las urnas. "Nos acomodaremos para cumplir con todos los pasos", afirmó Romano Norri. El parlamentario, que busca la reelección, aseveró que otro de los inconvenientes para los partidos opositores es la falta de dinero. "Llegará el momento en el que votaremos domingo de por medio (primarias nacionales el 14 de agosto y elecciones generales provinciales el 28). Es una estrategia del oficialismo en perjuicio de la oposición. Por el poder y los recursos económicos con los que cuenta, puede soportar elecciones tan seguidas", concluyó.

Contradicciones

No sólo las internas locales preocupan al radicalismo. También enfrenta contradicciones en las relaciones con las fuerzas que son sus aliadas en la provincia, pero rivales en la nación. Gracias al sello del MP3, la UCR logró inscribir el Acuerdo Cívico como alianza provincial. Sin embargo, esa fuerza, aunque no rubricó la alianza Frente Amplio Progresista (no cuenta con personería provincial), sí apoya a la coalición que promueve a Hermes Binner para la presidencia, principal rival de Alfonsín (UCR). Algo similar ocurre con el PS, acoplado a la UCR en Tucumán, pero que sí la integra en la nación el Frente Amplio Progresista, por lo tanto también competirá contra Alfonsín. La Democracia Cristiana (DC) irá acoplada al radicalismo, pero la dirección nacional apoya la candidatura presidencial de Eduardo Duhalde (la fuerza local no definió a quién apoyará en octubre).