CUOTAS DE LAS PREPAGAS

La semana pasada recibí la factura de mi prepaga, en la que me comunican que a partir de julio me aumentarán un 45% la cuota por la cobertura para mi esposo y para mí. El 17 de mayo, la Presidenta anunció la reglamentación de la Ley Nº 26.682, promulgada mediante decreto 588 y publicada en Boletín Oficial. Sorprendida y ofuscada, fui a la prepaga donde me dijeron que los costos subieron, que la ley no está vigente aún y que debo pagar. Hablé a la Superintendencia de Servicios de Salud, donde me contestaron que aún no tienen instrucciones de control y que debía ir a la Dirección de Comercio Interior (defensa del consumidor). Hice el reclamo vía internet; el reclamo fue "tomado" automáticamente, y dijeron que a la brevedad me informarían. Pasados dos días, fui hasta el organismo. Sorpresa: me dijeron que los reclamos por internet deben ser "revalidados" en persona (cosa que no indica la página). Me dijeron que tampoco tienen instrucciones, que la ley no está reglamentada (la información oficial dice todo lo contrario) y no controlan los porcentajes de los aumentos. Solamente controlan que la empresa anuncie con un mes de antelación la modificación de la cuota. Fui a la Defensoría del Pueblo: allí me tomaron la queja. Después de tanto andar y padecer, me surge la siguiente pregunta: ¿La información oficial es veraz, está chequeada o es ignorada? Lo que sí tengo claro es que el aumento es abusivo y que las leyes están hechas para que se las cumpla y se las haga cumplir. Somos muchos en Tucumán y en el país los perjudicados, que elegimos una prepaga, para tener una mejor y más segura calidad de vida, ante la saturación de la medicina pública. La salud es un derecho vital que tenemos todos: debemos exigirlo, más aún, si pagamos por ella.

María Isabel Paliza
J. B. Alberdi 774 - 1º "B"
San Miguel de Tucumán

OBRAS PARALIZADAS EN UNA ESCUELA

El pasado 23 de mayo asistí con mucha alegría a los festejos de las Bodas de Plata de la escuela de comercio "Dr. Miguel Lillo", de Yerba Buena. Como ex vicedirectora de la institución me alegró mucho volver y verla engalanada para este festejo. Sin embargo, también vi con tristeza que las obras de construcción de cuatro aulas y del campo educativo recreativo, que creía que ya estarían concluidas, se encuentran paralizadas. Al jubilarme hace dos años, participé con alegría de la noticia de que la Nación había enviado la totalidad de los fondos para concluir las obras y que sería mucho más rápido, por cuanto se lo iba a encarar a través de la Municipalidad de Yerba Buena, que además de la administración de los fondos, aportaría la mano de obra. Sin embargo, el tiempo pasa y la parálisis y el abandono de las obras producen pena y preocupación, ya que los alumnos no tienen acceso a estos espacios vitales, sin que nadie explique las razones. Sin duda, es una asignatura pendiente de las autoridades. Ojalá que hasta el próximo turno de exámenes de agosto hayan levantado el aplazo.

María Cecilia Arquez
Las Piedras 1026 4º piso
San Miguel de Tucumán

A OSCURAS EN EL CADILLAL

En El Cadillal estamos a oscuras, sin alumbrado público. Los focos se queman por la baja y la suba de tensión; es una boca de lobo. ¡Qué vergüenza que este lugar esté en esta situación cuando se trata de un lugar turístico! La gente que concurre los fines de semana a pasear en este lugar lo vive en carne propia. La poca luz que tenemos proviene de Salta. Es el colmo, porque tenemos la planta hidroeléctrica a sólo un kilómetro. Lo mismo ocurre con el agua potable; el gobernador vino a inaugurar el agua potable y todavía no accedemos a ella, ya que tomamos agua de río sucia. Los niños y los ancianos son los que más sufren las consecuencias de tomarla, ya que son los más débiles. Pedimos que haya un cambio de una vez por todas: que se ocupen de El Cadillal, pues nos tienen abandonados. Somos un pueblo y hay muchas necesidades. Por favor, que alguien haga algo, gobernador. La igualdad debe ser para todos, no sólo para unos cuantos.

Angelina Roxana Delgado
El Cadillal-El Vallecito
Tucumán

EL LANZAMIENTO DEL SATÉLITE

El sábado 11/6, con avidez traté de enterarme en LA GACETA de nuestro satélite puesto en órbita el día anterior con la colaboración de la NASA, pero me desilusioné cuando encontré en primera plana una foto a colores a varias columnas de dos tortolitos abrazados en un banco de alguna plaza y también otra a colores de un personaje inventado por la TV. Lo más frustrante es que el prestigioso diario, el más importante del Norte Argentino y uno de los principales de La Argentina, le otorgue tanto espacio y a colores a quienes no merecen tanto y menos en primera plana, en vez de prestigiarse con la información más importante para todos los argentinos como fue el hecho tecnológico y científico por la puesta en órbita del satélite argentino. Hallé la nota perdida en un suplemento en blanco y negro con una pequeña fotografía y algunos antecedentes del ingeniero-científico tucumano, por suerte. Creo que la información merecía una mejor cobertura con más fotos, a todo color, privilegiándola en primera página.

Julio César Pérez
jucp66@hotmail.com.ar

N de la R.- La nota se publicó en la tapa del diario con fotografía.

trabajos esclavizadores

En una época donde la robótica puede llegar a reemplazar totalmente al trabajo, conviene revisar algunas afirmaciones que tienden a discriminar con su violencia a otros seres humanos. A pesar de todo lo que hasta ahora nos han enseñado, el trabajo obligado es esclavizador. Sólo el trabajo con gusto es liberador. Muchos protestan contra un populismo que da beneficios, pero nunca se han preguntado por los derechos de todo ser humano a vivir dignamente, y el porqué existen seres desocupados. Tampoco por qué los países desarrollados viven tan bien y la mitad del mundo está en la miseria. Menos aún por qué se gasta tanto en armamentos. Todo ser humano, por el hecho de serlo, debe tener derecho a una vida sana con alimento, vivienda y educación adecuados. Son vagos, dicen, pero aunque no hagan lo que se pretende, o sea trabajos esclavizadores, no existe ser humano vago. Algo hacen y merecen justicia porque como afirma la sabia sentencia: "No hay cambio que tenga sentido, si se pierde el sentido de la vida humana".

Javier Astigarraga
javastiga@arnet.com.ar

CONSEJOS DEL VIEJO VIZCACHA

Respecto de la carta de Dante Diambra Caporaleti (12/6), debo comentar que también leí el Martín Fierro y nunca estuve de acuerdo con los "sabios consejos" del viejo Vizcacha. Habiendo transcurrido tanto tiempo desde su creación, estos no son más que una burda apología de lo que un hombre de bien no debe ser. Esos consejos no hacen otra cosa que fomentar la famosa "picardía criolla", cuyos resultados los estamos padeciendo en la actualidad. Téngase en cuenta que cuando estos versos fueron escritos a fines del siglo XIX, la Argentina era un país que estaba consolidándose como nación, asomaba al mundo como una potencia que comenzó a ser en la primera mitad del siglo XX. El tango Cambalache vino a coronar esos tristes postulados, y convertirse en un virtual himno argentino. A partir de entonces resultó mucho más fácil tratar de imitar su impronta para demostrar, y demostrarnos, cuán "vivos" somos los argentinos. Y así nos va.

Manuel Antonio Caro
emecaros@yahoo.com.ar

monseñor villalba

Luego de estar varios años en el gobierno pastoral de la Iglesia en San Miguel de Tucumán, monseñor Luis Villalba se quedará a vivir aquí. Un ejemplo de que la persona que llega a conocer a fondo nuestra provincia resuelve quedarse en ella. Rindo mi modesto homenaje a este hombre que abrazó desde temprano la fe sino también su decisión de quedarse en la provincia, que ha reconocido su incesante labor en beneficio de los pobres, ayudando a aquellos que menos tienen. Estableció una lucha sin cuartel contra el principal flagelo que nos acosa permanentemente: la pobreza; sus visitas a los enfermos en los hospitales, sus críticas a los que más tienen buscando que ayuden a los que carecen de alimento y ropas, lo hacen merecedor de mi reconocimiento. Pensemos los ciudadanos que la fe mueve montañas y la ayuda espiritual que recibimos día a día nos hace seguir teniendo confianza; que nuestra religión nos llevará por el camino que nos marcaron nuestros mayores, que le dieron a este Tucumán, "Cuna de la Independencia", la trayectoria que todos merecemos, viviendo en una provincia de paz, seguridad y trabajo.

Jorge Antonio Chaves
Sabin s/n El Corte
Yerba Buena

LOS TALLERES DEL PAMI

Muchísimas veces protestamos por la mala atención del PAMI cuando nos dan turnos con fecha distante para operaciones o estudios complejos. A veces terminamos pagando a un particular si podemos, o si no, podemos morirnos antes de que llegue ese día. Nos agota la burocracia del médico de cabecera; desalienta el menosprecio cuando decimos que tenemos PAMI, llegando al extremo de no gozar del servicio de sepelio y nuestra familia paga una empresa privada. En el tema salud, el PAMI está mal, a pesar de la gran cantidad de afiliados que aportamos. En cambio, en el aspecto social debemos felicitar por la labor que desempeña con viajes a distintos puntos turísticos del país y los talleres que funcionaron este año en diversos centros de la provincia. Yo concurrí a talleres en el club Los Tarcos, donde pude sentir respeto, cariño, aliento, comprensión cuando nos enseñaban gimnasia, manualidades, folclore, salsa, teatro, tai-chí, etcétera. Nos hicieron valorar nuestras aptitudes, usar el tiempo libre, conocer amigos, festejar cumpleaños en un clima respetuoso y cordial. ¿Por qué estos talleres funcionaron solamente de enero a abril? ¿No alcanzan nuestros aportes para pagar profesores todo el año? ¿Podrían rever la posibilidad de reiniciar los talleres las autoridades PAMI Área Social?

Susana Alvarado
Moreno 150,
Alderetes-Tucumán

Las cartas para esta sección deben tener un máximo de 200 palabras, en caso contrario serán sintetizadas. Deberán ser entregadas en Mendoza 654 o en cualquiera de nuestras corresponsalías haciendo constar nombre y domicilio del remitente. El portador deberá concurrir con su documento de identidad. También podrán ser enviadas por e-mail a: cartasaldirector@lagaceta.com.ar,  consignando domicilio real y Nº de teléfono y de documento de identidad. LA GACETA se reserva el derecho de publicación.