La adquisición de un campo de Santiago del Estero, por un monto de U$S 5,5 millones, marca el rumbo expansivo del Grupo Lucci. Se trata de la estancia La Porteña, de 7.500 hectáreas ubicada en el kilómetro 1,114 de la ruta 9, en el departamento Capital. Así lo confirmó a LA GACETA el director del Grupo, Daniel Lucci.

No es la primera vez que la familia Lucci destina sus inversiones en la vecina provincia; en 2009, Ag-Energy, de Viluco SA, empresa del Grupo, inauguró una planta de producción de biodiesel, en la localidad santiagueña de Frías. El emprendimiento demandó una inversión de casi U$S 90 millones.

La Porteña, que pertenecía a la firma Ganagrin Sociedad Anónima Agrícola Ganadera, con fuerte participación de la familia Otero Monsegur, es un establecimiento que se dedica a la explotación ganadera en sus dos terceras partes, y el resto a la agricultura. "La compra forma parte del crecimiento agrícola-ganadero del Grupo, y una apuesta a las potencialidad de la Argentina y de la región en particular", indicó Lucci a nuestro diario. La estancia cuenta con riego en una parte del campo y el resto se encuentra en zona de secano. Hasta el cambio de manos, se dedicaba especialmente a la producción de la raza bovina Braford, no sólo en carne sino también en reproductores de alta calidad genética.

Según publicó el diario "El Liberal", de Santiago del Estero, La Porteña es una de las estancias más emblemáticas de la provincia vecina. El matutino destacó que Luis Otero Monsegur, uno de sus propietarios, presidente de la citrícola SA San Miguel y ex dueño del Banco Francés, solía concurrir cada año al remate que realizaba la estancia, con la llegada de la primavera. Otero Monsegur había comprado el campo en los 90, en un remate que realizó la Caja Social de Santiago del Estero, que poseía la titularidad de esa propiedad.

Lucci explicó las razones de la compra de una estancia productora de bovinos en Santiago del Estero. "La ganadería hoy está pasando por un momento favorable para los que pudimos superar los malos momentos que tuvimos no hace mucho. En la medida de que se deje actuar libremente al mercado y a las fuerzas de la oferta, el negocio de la ganadería es prometedor", sintetizó el empresario tucumano. "Otro motivo que nos impulsó a concretar en Santiago la inversión, es que es una provincia grande, que ofrece mayores posibilidades de encontrar campos para desarrollar este tipo de explotaciones. Tucumán es muy chica y muy desarrollada, y brinda pocas posibilidades para crecer, principalmente porque no quedan fincas para la venta", destacó.

Por último, el director de Grupo Lucci descartó que la decisión de invertir en la provincia vecina tenga que ver con cuestiones políticas ni con promociones fiscales que pudieran ofrecerse.