BUENOS AIRES.- Desenfadada, como es su estilo, y con la ironía regulándole el discurso. Así se mostró Elisa Carrió, la candidata presidencial de la Coalición Cívica, en una presentación en el salón del Club Americano, cuyos pormenores fueron reflejados por el diario porteño "La Nación". Allí, aseguró que ya no siente compasión por la presidenta Cristina Fernández, como sí la tuvo tras la muerte de su marido, el ex presidente Néstor Kirchner.
"¿Quién no se compadece de una viuda toda vestida de negro que siempre se quiebra? Pero, ¿saben cuándo deje de sentir pena por ella? Cuando le vi la cara en Roma, por televisión. Estaba de gira por Italia y ahí no estaba triste. Entonces supe que Cristina sólo llora en el conurbano bonaerense. No se quebró en Roma, tampoco en Venecia, donde está la basílica de San Pedro, pero sí llora en Berazategui!", se sorprendió Carrió.
La candidata, que habló de varios temas, fue especialmente enfática cuando una de las personas del público le preguntó si la oposición podía garantizar gobernabilidad. "Muchachos: esta -en referencia al kirchnerismo- es la ingobernabilidad más terrible que he visto. Si llego al Gobierno, sólo me sacan muerta. Conozco las mañas del PJ y sé que hay que doblarle la apuesta; y yo puedo hacerlo", manifestó.
Carrió también expresó que le dan asco los legisladores que "ahora hablan todo el día de Hebe de Bonafini y nunca se animaron a decir una palabra de este tema. Tuvo que haber tanta dilapidación del dinero robado en yates y Ferraris para que la sociedad tome conciencia de como se están violando los derechos humanos". (NA-Especial)