"Lo que no te mata, te hace más fuerte" podría ser el eslogan de las internas radicales. Como una familia famosa ante algún desliz escandaloso, la dirigencia de la UCR reconoció las desprolijidades de la interna del domingo, pero prefirió mirar hacia el futuro. La anunciada fiesta de la democracia partidaria, con los afiliados eligiendo a sus candidatos, acabó empañada por las denuncias cruzadas de fraude.

El titular de la Unión Cívica Radical y candidato a legislador, Federico Romano Norri, lamentó que hayan sucedido estas irregularidades, a las que calificó de "vicios". "Es algo que suele ocurrir; no pasa sólo en el radicalismo, y entiendo que tiene que ver con la falta de control. Por eso hay que prevenir y tomar precauciones junto con los fiscales", sostuvo el parlamentario.

En la misma frecuencia, el ex piloto de rally Roberto Sánchez, tras su primera experiencia electoral, fue contundente: "hubiese sido lindo que sea de otra manera". Luego, se explayó. "Obviamente estas instancias deberían ser lo más transparentes posible. Pero cuando hay una diferencia tan pequeña entre un candidato y otro, cada uno lucha con lo que puede", reflexionó el deportista que se subió recientemente a la pista de la política. Ambos coincidieron en que este es un momento para trabajar por la unidad del partido, mirar hacia las elecciones de agosto y dejar que la junta electoral haga su trabajo.

Con los resultados a la vista, Romano Norri se sinceró y dijo que para evitar este tipo de situaciones es que siempre priorizó la búsqueda de una lista de unidad. "A veces, estos casos producen heridas que demoran en cicatrizar. No le hacen bien a nadie", subrayó.

El dirigente Ariel García, cuya Lista Blanca obtuvo el segundo lugar en el Oeste, optó por repartir culpas fuera de las paredes radicales. "(José) Alperovich quiso meter la cola en la interna del Acuerdo Cívico y Social y gracias al respaldo de los afiliados radicales le pudimos poner un freno", aseguró.

Pero las desventuras del Acuerdo Cívico y Social en el proceso electoral interno fueron la comidilla política de la semana. El legislador Ricardo Bussi (Fuerza Republicana) se despachó contra los radicales. "Se nota que el fraude, la trampa y la mentira no son propiedad exclusiva de los peronistas", ironizó. Y agregó que "hubo una fenomenal inflada de urnas", ya que nadie fue a votar en la interna.

En ese sentido, según los datos de la junta electoral partidaria, en la primaria de capital votó apenas un 10% de los afiliados radicales: 3.500 de los 35.000 que figuran en el padrón de la agrupación. El porcentaje es aún menor si se tomaran en cuenta los padrones de los otros dos partidos que conforman el frente junto a la UCR: el Movimiento Peronista Tres Banderas y el Movimiento Popular y Federal, que reúnen 8.810 afiliados entre ambos en toda la provincia.

Teniendo en cuenta que en San Miguel de Tucumán hay 420.000 electores, el radicalismo tucumano logró que votase el domingo tan sólo un 0,83% del padrón general.