MADRID.- El presidente del Gobierno de Cataluña, Artur Mas, anunció ayer medidas legales contra los manifestantes que actuaron con violencia el miércoles, al intentar evitar un debate parlamentario en Barcelona sobre el presupuesto estatal, que prevé fuertes recortes. En tanto, los indignados buscaron desmarcarse de los incidentes.
Ese día, al menos 30 personas resultaron heridas, cuando unos 4.000 manifestantes quisieron impedir que los diputados accedieran al edificio: hubo abucheos, insultos y algún intento de agresión. La Fiscalía del Tribunal Superior de Cataluña abrió una investigación, en la que ya hay siete detenidos y diez personas identificadas.
"Con las grabaciones que tenemos y con las denuncias que se están haciendo, se acusará a toda persona que identifiquemos", afirmó Mas, quien defendió un recorte del 10% de los gastos estatales para reducir su déficit. El presidente catalán vinculó el hecho con un episodio de guerrilla urbana y negó que hubiera Mossos d?Esquadra (nombre en catalán de la policía regional) infiltrados entre los manifestantes, como afirmaron algunos de ellos. La agrupación que reúne al Movimiento 15-M rechazó frontalmente cualquier tipo de violencia, y responsabilizó de los hechos a "personas anónimas".
Las protestas se trasladaron ayer a Valencia, donde centenares de manifestantes pacíficos se congregaron frente al Parlamento, mientras era investido presidente el reelecto Francisco Camps, imputado por un caso de corrupción que lo salpicó junto a varios funcionarios del opositor Partido Popular. En Madrid, el príncipe Felipe fue increpado en la Universidad Autónoma, donde una treintena de personas lo recibió con banderas republicanas y pancartas contra la mercantilización de la educación. "Los borbones, a los tiburones" y "queremos un pisito como el de principito", le gritaron.
La Unión General de Trabajadores y Comisiones Obreras, las centrales sindicales españolas, en tanto, marcharon ayer en Madrid para entregar en el Parlamento más de un millón de firmas en las que reclaman que bloquee la reforma laboral. (Especial-DPA-Reuters)