BUENOS AIRES/WASHINGTON.- Los mercados del mundo encontraron ayer un poco de calma, tras los últimos datos que sugieren que China evitará una brusca desaceleración, y en un contexto más optimista la Bolsa porteña remontó 1,97%. A su vez, la buena performance por los bonos impulsó un descenso en el índice de riesgo país argentino que elabora la banca JP Morgan. El indicador cayó 23 unidades, a 573 puntos básicos.
La noticia de que la producción industrial de China llegó en mayo al 13,3% -apenas por encima de lo previsto por los analistas- fue suficiente para que los mercados del mundo se movieran en terreno positivo. En ese sentido todos los análisis destacan que un enfriamiento de la economía china puede tener un impacto directo en todo el mundo dada la influencia que ejerce hoy el gigante asiático. Puntualmente, las bolsas europeas ganaron 0,8%, según el índice FTSEurofirst, recortando al 3,6% la caída que arrastran en junio, mientras que en Wall Street, el Dow Jones ganó 1,03%. De manera que el resultado de ambos indicadores abonaron el terreno para que los demás mercados bursátiles acompañaran el repunte. A lo largo de las últimas semanas, los inversores vieron palidecer el valor de sus activos en acciones y, de a poco, fueron vendiendo posiciones por lo que el mercado fue quedando más vendido que comprado, explicaron operadores.
Una buena noticia proveniente de los Estados Unidos acerca de un mayor nivel de ventas minoristas alentó a los compradores que decidieron pagar hacia arriba para recuperar posiciones vendidas, en algunos casos, a precios más altos que los actuales. El crecimiento económico de EEUU se mantendrá débil en el futuro previsible pero es poco probable que el país caiga de nuevo en recesión, según un sondeo a economistas de la banca.
La encuesta, realizada por el Consejo Económico Asesor de la Asociación de Banqueros de Estados Unidos, prevé un repunte del crecimiento en el segundo semestre tras una anémica primera mitad del año que ha sufrido un lento crecimiento del empleo.
Esto implicará que la expansión general del PBI estadounidense promediará un 2,4% este año, para subir al 3,2% en el 2012. Los consultados prevén un 15% de probabilidades de otra recesión este año o el próximo.
Por su parte, China aportó datos positivos al saberse que evitará una brusca desaceleración de su economía en su afán por detener el aumento de los precios internos y en consecuencia su nivel de inflación. Su inflación sigue siendo una preocupación porque los precios al consumidor subieron en mayo a su mayor ritmo en casi tres años. La noticia calmó las preocupaciones sobre la recuperación de la economía mundial y mejoró el ánimo de los inversores internacionales con directo impacto sobre el mercado accionario porteño. (Télam-Reuter-NA)