"No hay ninguna alternativa o posibilidad de reproche penal hacia las Madres de Plaza de Mayo, porque ellas han sido enormemente perjudicadas en lo material. Hay que descartar por completo que ellas tengan un proyecto personal de lucro o beneficio personal. Son mujeres de entre 80 y 94 años que en su vida han tenido actividad empresaria y jamás podrían haber controlado o auditado. Tuvieron un exceso de confianza y de afecto. Creyeron que habían logrado la rehabilitación de ellos (los hermanos Sergio y Pablo Schoklender), dándoles la oportunidad de un empleo. Desde el punto de vista técnico, por la imputación, a los Schoklender les correspondería una pena mayor y la prisión preventiva, y además porque ellos tienen condena a prisión perpetua, la comisión de otro hecho delictivo y el procesamiento por este hecho implica el retorno al instituto carcelario". (Télam)