En el acta firmada el lunes 21 de marzo en la Casa de Gobierno solamente faltan las firmas de los autoconvocados de la salud y del Sindicato Único de Trabajadores de la Salud (Sitas) que, aunque no tiene personería gremial, fue invitado por el Poder Ejecutivo a la discusión salarial de comienzos de este año. En cambio, sí están las rúbricas de los responsables de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad Argentina (ATSA), de la Asociación de Médicos Empleados (AME), del Sindicato Único de Médicos Argentinos (Sumar) y de la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN).
Los empleados del Siprosa agrupados en el Sitas y en autoconvocados, que cargan con tres años de conflicto en sus espaldas, rechazaron por insuficiente la propuesta gubernamental. Pero, para el Poder Ejecutivo provincial, la rúbrica de los otros cuatro sindicatos significó poner punto final a las paritarias de 2011.
El ministro de Salud, Pablo Yedlin, no confirmó pero tampoco desechó de plano la posibilidad de que el Estado adelante la última de tres cuotas del incremento salarial para los empleados del Siprosa (en total, suman el 33%). "Todo está bajo análisis. Son temas que dependen del ministerio de Economía más que de nosotros", se limitó a decir.