MADRID.- La policía española dispersó ayer a cientos de integrantes del movimiento de los indignados que protestaban frente al Ayuntamiento de Madrid, en contra de la reelección del alcalde Alberto Ruiz Gallardón. Las consignas, cantadas sin cesar y que se leían en las pancartas, decían: "Gallardón no nos representa", "Gallardón ladrón" y "Esta crisis no la pagaremos".
Los forcejeos con los efectivos antimotines, que acordonaron fuertemente la zona, se produjeron cuando los movilizados se negaron a liberar la salida del estacionamiento oficial. Los políticos madrileños fueron despedidos por la multitud al grito de "ladrones, fuera", "vergüenza" y "fuera del ayuntamiento, corruptos", junto con el golpeteo de cacerolas y sartenes, silbidos y pifias.
Los agentes emplearon una violencia controlada para lograr su objetivo, con patadas, puñetazos y empujones en algunos casos. Los roces no llegaron al nivel de lo ocurrido el jueves, con 18 heridos y cinco detenidos en Valencia. Fue la primera intervención de la Policía Nacional contra los indignados.
Los manifestantes cumplieron ayer con la promesa de marchar en la mayoría de las ciudades donde asumieron las nuevas autoridades tras los comicios del 22 de mayo. Así, le sacaron el protagonismo de la jornada a los políticos.
La elección significó una fuerte derrota del Partido Socialista Obrero Español en el Gobierno, que perdió 500 municipios; y la consiguiente victoria del principal opositor, el derechista Partido Popular, perfilado como favorito para la votación presidencial de 2012.
En Madrid, luego de los incidentes en la Alcaldía, fueron a la plaza de las Cibeles, y cortaron las calles que la circundan con la cerrada cadena humana. En Salamanca, los acampados en la Plaza de la Constitución denunciaron una carga de la Policía municipal, que causó cinco personas con lesiones de distinta consideración; mientras que en Valladolid, Burgos, Palma y Alicante también se reportaron incidentes. En algunas ciudades, como Tarragona y Vigo, logrado acceder a los recintos parlamentarios de los concejales, para difundir sus reclamos a viva voz e interrumpir los actos formales de jura.
Se van de la Puerta del Sol
El llamado movimiento 15-M levantará hoy el acampe en la Puerta del Sol de Madrid, a casi un mes de iniciado, emblema de la protesta por la situación económica y la política social del Gobierno. Sus miembros se definen como apartidistas, y cuestionan el alto nivel de desempleo, el recorte estatal de gastos; la corrupción de los dirigentes políticos; la falta de representación de los grandes partidos; los fondos destinados a las Fuerzas Armadas y la ley electoral. A ellos se unieron quienes repudiaban una biografía en una publicación oficial, que omite calificar a Francisco Franco de "dictador".
Los indignados de Barcelona, en asamblea y por mayoría, resolvieron levantar el campamento nocturno de la plaza Catalunya, donde ya hubo un desalojo por parte de la Policía catalana. Sin embargo, un sector resolvió desobedecer la decisión y quieren seguir durmiendo en el paseo público.
Para el 19 se organizaron marchas en cientos de ciudades del país, mientras se mantendrán asambleas barriales y se debate la realización de campamentos itinerantes por la península para difundir sus planteos y sumar adeptos.
Todo forma parte de las conversaciones para definir cómo continuar con sus reclamos, que se han multiplicado en toda España y llegaron al exterior, con concentraciones en Atenas, en Lisboa o en París. Precisamente, en la capital francesa, en la madrugada de ayer, la Policía local desalojó a cientos de personas que querían pasar la noche en la plaza de la Bastilla. (Especial-Reuters-AFP-DPA)