Los inversores vacilaron en su ánimo para colocar los ahorros mientras aguardan como sigue Estados Unidos, luego de que concluya a fin de mes el segundo programa de facilidades financieras extendidas a los bancos e insuficiente para frenar el desempleo y aun incapaz de vigorizar la economía en un país con tasas bajísimas de interés.
Por otro lado desde Europa, con distinta estrategia, y para una crisis similar, el Banco Central Europeo ya anunció que en julio subirá las tasas de interés para prevenir la inflación, y que no habría reestructuración de la deuda de Grecia sin alguna obligatoriedad. Léase ajuste.
En este contexto el rendimiento de los bonos de la tesorería a 10 años en los Estados Unidos se redujo al 2,96% anual en un contexto inflacionario de dólar aun débil, y las calificadoras de riesgo anunciaron que bajarán la calificación de la deuda soberana.
En Wall Street luego de varias ruedas consecutivas en baja, ayer fue negro. Los osos y bajistas presagian una doble caída de la economía -luego del tembladeral en 2008- y los toros optimistas se entusiasman con una economía mundial que avanza a un ritmo modesto y habría ganancias en las empresas.
Monedas sólidas
La expectativa es que las políticas monetarias globales no se tornen tan duras como para frenar la recuperación del Producto Bruto Interno (PBI) global, pero simultáneamente los ahorristas pretenden y también exigen monedas sólidas. En el rendimiento interanual, varias monedas pierden hasta un dígito en su valor mientras los commodities ganaron hasta dos dígitos en los últimos 12 meses. Los grandes fondos de cobertura -nuevos jugadores globales- de gran tamaño han soslayado a los bancos y siguen posicionados en productos básicos. Mientras la demanda y consumo de los alimentos no afloje.
En tanto, la Bolsa argentina recorre un año electoral atípico, debido a la fuerte incertidumbre que imprimió el gobierno a la sucesión presidencial. En este sentido, ayer se agravó por el contexto global y la ofensiva estatal a la compañía siderúrgica Siderar que pierde en el mes y dos dígitos en el año.