Fue una jornada de tensiones en la salud pública. A primera hora, los directores de hospitales recibieron una orden judicial que dispuso la apertura de las puertas de los centros asistenciales. La medida fue acatada por los autoconvocados, pero la aceptación no implicó el regreso a sus funciones. En rigor, los manifestantes ratificaron la continuidad del paro, que afecta principalmente la atención en consultorios externos y la realización de cirugías. Incluso, en algunos hospitales los quirófanos serán cerrados por 72 horas. En tanto, el Gobierno logró frenar la sangría de directores de los hospitales, que había comenzado por la mañana en el Padilla. El gobernador, José Alperovich, insistió en que no dará un aumento salarial.
Se abrieron los hospitales, pero los médicos siguen de paro
El PE no acepta reabrir la paritaria salarial.