La semana empezó más temprano que de costumbre para el conflicto entre los autoconvocados de la salud y el gobierno. Las puertas de los hospitales amanecieron abiertas por disposición del fiscal Arnoldo Suasnábar. Los directores de los hospitales recibieron la orden y la acataron. Los trabajadores de la salud, también. De todas maneras, "abrir las puertas no garantiza la atención. El quite de colaboración continúa", le recordó al Gobierno el médico René Cazón, en el umbral del Hospital Padilla.
Con los ingresos despejados, los autoconvocados protestaron dentro y fuera del hospital, cortaron la calle Alberdi al 500 y esperaron expectantes la reunión de los directores del hospital y los jefes de servicios, quienes presentaron sus renuncias en masa, aunque el Gobierno se las rechazó por la tarde.
"Las puertas cerradas evitaban que la gente circule por todas partes y que se extienda la contaminación, lo que reducía el riesgo de epidemia (de enfermedades respiratorias, como la bronquiolitis). Le vamos a decir al fiscal que venga él a atender cuando eso pase. Es gente que no sabe nada de salud", lanzó Estela di Cola, delegada del Hospital de Niños, durante la asamblea diaria.
Allí también se dio a conocer la carta que el decano de Medicina de la UNT y los secretarios académico y de posgrado le presentaron al rector, Juan Cerisola,pidiéndole que los acompañe para celebrar una entrevista con el gobernador, José Alperovich, a los fines de encontrar soluciones a un conflicto que impacta fuertemente en el funcionamiento de la facultad y sus actividades educativas.
En el Centro de Salud las puertas estuvieron abiertas, pero el quirófano permaneció cerrado. En este punto, la fiscalía de turno, a cargo de Adriana Giannoni, aún no se expidió respecto del planteo del Gobierno para que las salas de cirugía permanezcan abiertas. En ese sentido, los quirófanos del Hospital de Niños funcionaron con normalidad y ayer en el Hospital Padilla se cumplió con las cirugías programadas. Sin embargo, está previsto que a partir de hoy, y por 72 horas, no se programen o realicen operaciones, a menos que se trate de casos de emergencia.
La dificultad para manejar los hospitales en este contexto, que ya lleva dos meses, y la incapacidad para brindar una atención adecuada fueron las causas aducidas por los directores, jefes de servicios y de departamentos del Hospital Padilla, unos 40 médicos en total, cuando anunciaron a los medios sus renuncias. El director del hospital, Juan Pablo González, aclaró que la decisión no es una medida de los autoconvocados, sino de las autoridades del centro asistencial, y aseguró que la situación se tornó insostenible. "Nosotros no podemos trabajar; así, no podemos seguir", sostuvo González.
También durante la mañana, frente a la explanada de Casa de Gobierno, trabajadores del Centro de Salud se manifestaron en contra de la persistente negativa del Gobierno de discutir un nuevo aumento salarial. Y cuando se enteraron de las renuncias, los autoconvocados en la plaza se desplazaron hasta las puertas del Padilla, donde celebraron la decisión y se comprometieron a trabajar para que los demás hospitales imiten la medida.
Sin embargo, por la tarde, y tras una reunión con Alperovich y con el ministro de Salud, Pablo Yedlin, en Casa de Gobierno, los directores de hospitales ratificaron que seguirán en funciones.
En la jornada de hoy continuarán las asambleas hospitalarias, ajustando los detalles para la marcha de mañana a las 11 en la plaza Independencia, que está organizando la Central de Trabajadores Argentinos (CTA) junto con los autoconvocados.
"Las acciones de la semana pasada están dando sus frutos", festejó Julián Nassif (hospital de Niños). Ayer fue un día en el que las dos partes elevaron sus apuestas. Y ninguna parece estar dispuesta a ceder.
Las claves de un conflicto irresuelto
1- ¿Qué servicios se prestan en los hospitales?
En los consultorios externos, la atención es relativa. Médicos y enfermeros sólo garantizan la respuesta en casos de emergencia, al igual que las cirugías de urgencia. Las vacunas se colocan de manera normal.
2- ¿Por qué no se dicta la conciliación obligatoria?
Ese recurso, que permitiría retrotraer el conflicto a fojas cero y sentar en una misma mesa al Gobierno y a los manifestantes, no puede aplicarse porque el sindicato de los autoconvocados no cuenta con personería gremial.
3- ¿Qué reclaman los autoconvocados?
Piden que se reabra la paritaria, porque no están conformes con la suba otorgada por el PE en marzo. Desde octubre, el piso salarial de las categorías más bajas será de $ 2.250. Para las más altas (profesionales) será de $ 3.900.
4- ¿Cuál es la postura del Gobierno frente al conflicto?
El Ejecutivo no tiene intenciones de otorgar otro aumento salarial a los trabajadores. Por el contrario, la decisión oficial es recurrir a la Justicia para que este poder garantice el acceso a la salud de la población.