"Hablar de merecimientos no sirve de nada. A los partidos hay que ganarlos", dijo Facundo Oreja a la salida del vestuario. Quizás tenga razón, teniendo el cuenta la necesidad de sumar de San Martín. Ayer, en Mar del Plata, el "santo" ganó gracias a un gol en contra y sin jugar bien ante un rival que jugó aún peor. Pero le alcanzó para sumar tres puntos de oro para casi olvidarse de la Promoción.
En el arranque, Aldosivi insinuó un poco más, con un buen manejo de la pelota y con Matías Gigli y Mariano Martínez como una amenaza para la defensa del "santo". El delantero con nombre de galán tuvo dos pelotas claras de gol y no supo definirlas. En tanto, San Martín pateó al arco a los 30?. Fue un tiro libre de Bustos que se fue al menos un metro por arriba del travesaño. En los dos equipos, la conducción estaba desdibujada, gris como el día. Centurión tuvo pocas intervenciones y Seccafien apenas si alimentó a los delanteros del "tiburón". Lucas Oviedo fue el único criterioso en el juego y en el manejo de la pelota. Cuando el primer tiempo se iba, Centurión ejecutó un tiro libre y el balón se estrelló en el travesaño de Arias.
La revolución
En el segundo tiempo, a los pocos minutos, Monzón hizo un cambio cantado, que resultó clave en el resultado final: Gustavo Ibáñez ingresó por Nicolás Roldán, que no había tenido un buen partido. Con poco, el "Ratón" complicó a la mediocre defensa marplatense, con la ayuda de Alexis Blanco. Cuando todos los astros del fútbol avaro se alineaban para sellar un empate en cero, San Martín tuvo un premio a la búsqueda, al tesón que suple la carencia de su fútbol. Ibáñez mandó un centro por derecha que ni Blanco ni Serrano pudieron cabecear. Pero Cabrera, del local, envió la pelota involuntariamente de cabeza al fondo de su propio arco.
El resto fue un monólogo de un San Martín bien parado que cuidó la ventaja, mientras que Aldosivi careció de ideas para remontarlo. Fue 1 a 0 para el "santo". El segundo triunfo consecutivo. Y se sabe que en el fútbol de hoy el resultado, siempre, salva y redime a cualquiera.