En los últimos años, las dos ruedas parecieran haber conquistado las calles tucumanas no sólo con motocicletas, sino también con accidentes, heridos y muertos. A partir de las estadísticas que año a año aumentan la preocupación, mucho se ha hablado pero la realidad indica que con palabras y expresiones de deseo no se va a modificar. En febrero pasado, informábamos que según datos de la Dirección Nacional de los Registros de la Propiedad Automotor, en enero de 2010 se vendieron 63 motos cero kilómetro por día en Tucumán, mientras que en enero pasado la cifra se incrementó a 138, lo cual implicaba un crecimiento de las ventas en un 121%. El número de motos comercializadas en la provincia pasó de 1.876 en enero de 2010 a 4.147 en enero pasado.

Estas cifras situaban a Tucumán en el cuarto lugar en el ranking de distritos de mayores ventas de motocicletas. Se estima que el parque ciclomotor asciende a 200.000 vehículos y el promedio mensual de patentamientos alcanza los 3.100 rodados, lo cual suma 37.200 motos al año.

En nuestra edición de ayer dimos cuenta de que por semana se producen entre 35 y 40 choques en los que participan motociclistas. Tomando como promedio esta última cifra, a lo largo de un año (52 semanas), se computarían 2.080 accidentes.

Este fin de semana, murieron tres motociclistas en el acceso a la ruta 157 y en la intersección de las avenidas Adolfo de la Vega y Néstor Kirchner de esta ciudad. Al respecto, el nuevo jefe de la Policía dijo que los accidentes de tránsito con motos han aumentado, especialmente los fines de semana, cuando salen los jóvenes a bailar. Atribuyó el hecho a la imprudencia en el manejo, el no uso del casco, y no tener los vehículos en condiciones óptimas. "Vamos a hacer hincapié en los controles en las rutas y calles para tratar de reducir los accidentes. Sabemos que quizás a la gente le moleste, pero es la única manera de hacerlo", manifestó, mientras que el responsable de la Policía Vial aseveró que la causa principal se debe a la falta de acatamiento a las normas y dijo que el porcentaje mayor de accidentes está a cargo de adolescentes.

Un directivo de la asociación civil "Luchemos por la vida" señaló que pocos motociclistas saben que se debe detener la marcha con el freno delantero y no el trasero. Agregó que la única manera de resolver este problema es que todos las personas que circulen en este tipo de rodado tomen clases de manejo. Comentó que las estadísticas de la Agencia Nacional de Seguridad Vial indican que el 97% de los propietarios de motos nunca tomó un curso para aprender a manejar y que el 75% sufrió un accidente.

Este dato es más que elocuente y refleja la gravedad de la situación. Significa que la falencia inicial es del Estado porque es el encargado de otorgar la licencia de conducir. En Tucumán, nunca se unificó el criterio para entregar el documento. Hace unos años, un periodista de nuestro diario sacó en un día cinco carnets de manejo en otros tantos municipios para demostrar la facilidad con que una persona podía sentarse ante un volante como quien hace un trámite para pagar un impuesto.

Se ha propuesto con insistencia que el aspirante deba realizar un curso de seguridad vial de uno o dos meses de duración con exámenes incluidos, antes de obtener el permiso. Estos podrían ser eliminatorios y si se desaprobara transcurrir un tiempo determinado para un nuevo intento. Aquel que debiera renovar el carnet podría pasar por una evaluación. La autoridad afirma que los controles se realizan y que se efectúan cursos, sin embargo, los hechos y las estadísticas están mostrando lo contrario. Si el 80% de los motociclistas no emplea el casco y si conforman 25% de las muertes, significa que algo se continúa haciendo mal. Sin educación ni control ni sanción será cada vez más difícil proteger la vida de los tucumanos.