BERLIN.- El misterio del avión de Air France que cayó en el Atlántico en 2009 empezó a develarse, pero los expertos aún no encuentran un único motivo para explicar la tragedia.

Con el descubrimiento de sus cajas negras este año se dispararon distintas teorías, que refleja la revista alemana Der Spiegel en su edición de hoy.

Según publicó una revista alemana, en los audios que se encontraron en la caja negra se escucha que el comandante regresa apurado y da instrucciones a los copilotos. Este dato, que en un primer momento parecía liberar de responsabilidad al fabricante del avión, tuvo que ser matizado a partir de nuevas investigaciones, que apuntan a "una tragedia tanto humana como técnica"

El avión de Air France se estrelló en el Atlántico el 1 de junio de 2009. En el accidente murieron 228 personas.

En el momento en que se empezó a detectar una situación difícil, el piloto, Marc Dubois, que no estaba en ese momento en la cabina, regresó precipitadamente y en la caja negra se escucha, según un informante citado por Der Spiegel, como empieza a dar instrucciones a los copilotos tratando de evitar el accidente.

Aunque, según indica la publicación alemana, citada por la agencia EFE, la ausencia del capitán en la cabina podría fortalecer la hipótesis del fallo humano, hay otros indicios que apuntan a problemas técnicos.

No obstante, el artículo afirma que las primeras informaciones que se conocen de las cajas negras apuntan a "una tragedia tanto humana como técnica", a diferencia de lo publicado la semana pasada en el diario francés Le Figaró, que liberaba de toda culpa a Airbus, fabricante del A330 que se vino abajo, y hablaba únicamente de errores humanos.

Esa tesis pone en duda la teoría predominante hasta el momento, según la cual el accidente se debió a un error humano, lo que exoneraría de culpa al fabricante del avión.

El recorrido del avión, recogido en la caja negra, muestra que que la tripulación buscó evitar la zona de turbulencias y en un comienzo pareció tener éxito. Sin embargo, el avión terminó volando en una llamada "trampa de hielo", con cristales que el radar difícilmente puede detectar, y allí fallaron primero los velocímetros y luego el sistema eléctrico. (Especial)