REIKIAVIK, Islandia.- El volcán islandés Grimsvötn continuaba hoy expulsando cenizas y aunque su actividad disminuyó, Europa teme que pueda ocurrir algo similar a lo de hace un año, cuando la erupción del Eyjafjöll obligó al cierre del espacio aéreo europeo durante un mes.
"Los expertos predicen que la ceniza pueda dirigirse a Europa durante la semana, pero no es más que una posibilidad, no está garantizado", declaró el geofísico Einar Kjartansson, del Instituto Meteorológico de Islandia. Y según el meteorólogo Peitur Arason, los vientos de baja altura soplan fuerte en dirección de Gran Bretaña, pero a más alta altitud soplan hacia el noroeste.
Según los especialistas, de continuar esa tendencia, las cenizas podría alcanzar Escocia mañana y el oeste de Francia y el norte de España el jueves. Arason estimó que las cenizas constituyen la mitad inferior de la nube procedente del volcán y que podrían afectar al tráfico aéreo en Europa en los próximos días. El organismo europeo de seguridad aérea Eurocontrol aseguró, no obstante, que no se prevén cierres, incluso parciales, al menos durante hoy y mañana fuera de Islandia.
La región que rodea el volcán se cubrió de una densa capa de cenizas y la visibilidad en Kirkjubaejarklaustur, población ubicada 70 kilómetros del cráter, es muy limitada, al igual que en las islas Westmann. Según las primeras constataciones, las cenizas del Grimsvötn son más pesadas y se depositan antes en el suelo que las expulsadas hace un año por el Eyjafjöll. (AFP-Reuters)