CANNES.- El festival entró en la recta final, y algunos premios ya se están difundiendo. La película argentina "Las Acacias", del debutante Pablo Giorgelli, recibió ayer dos distinciones en la sección Semana Crítica, que premió "Take Shelter", del estadounidense Jeff Nichols.
"Las acacias", protagonizada por Germán de Silva y la actriz no profesional Hebe Duarte, narra la historia de un camionero que lleva desde Asunción a una mujer que no conoce y a su bebé hasta Buenos Aires. El filme recibió el premio CID/CCAS, de la Asociación de Cine Independiente para la Distribución, así como el premio de la Crítica Joven, que concede un jurado compuesto por 24 estudiantes franceses y alemanes.
La 50 edición de la Semana de la Crítica, una competición paralela en el festival, exhibe primeras y segundas películas. El presidente del jurado fue el realizador Lee Chang-dong ("Poetry") y estuvo acompañado de los críticos Scott Foundas (EEUU.), Nick James (Reino Unido), Cristina Piccino (Italia) y Sergio Wolf (Argentina). Además, el presidente Lee Chang-dong otorgó una distinción especial a la australiana "Snowtown", de Justin Kurzel.
En la sección oficial fue presentada "This must be the place", en la que Sean Penn interpreta a un rockero gótico catatónico. Es una extraña historia que sigue a la estrella del pop retirada Cheyenne desde una vida de lujo en Irlanda a la cacería de un guardia nazi de la Segunda Guerra Mundial en Estados Unidos. La película, dirigida por el italiano Paolo Sorrentino, compitió en el encuentro, que trataba de volver ayer a la normalidad tras la chocante expulsión del danés Lars von Trier. La cara de Penn aparece muy maquillada con una base blanca, lápiz labial rojo y delineador de ojos negro, y con el pelo negro encrespado. Su personaje recuerda al cantante de The Cure, Robert Smith, y a Ozzy Osbourne. Haciendo juego con la apariencia poco común se suma un andar rebuscado de Penn y una voz estridente y afectada, con la que suelta frases cortas que expresan su desilusión con el mundo.
También debutó ayer Ryan Gosling, que se mancha de sangre y gasolina en la película negra danesa "Drive", que encantó a los críticos de Cannes, exultantes por la extraña mezcla del resplandor de Hollywood y el inexpresivo humor nórdico.
El canadiense interpreta a un resuelto piloto acrobático de coches que se enamora de una vecina y se ve implicado en un festival de asesinatos sangrientos para protegerla de unos mafiosos que la atosigan. (DPA-Especial)