Un joven futbolista perdió el control de su automóvil y murió este mediodía en Garmendia. Diego Avila Lucena, de 23 años, era jugador de Amalia, conjunto con el que había salido recientemente campeón del torneo superior de la Liga Tucumana. El accidente se registró pasadas las 14, cuando regresaba hacia capital, a bordo de un WV Gol, dominio GAT 711, acompañado por su esposa, Noelia González y de su bebé de 4 meses, quienes sufrieron heridas menores.

Por causas que la policía intenta establecer, el auto que conducía Avila Lucena salió de la ruta 34, altura kilómetro 86, dio varios tumbos y quedó luego sobre sus cuatro ruedas, pero con el joven ya sin vida.

Avila Lucena había jugador en las inferiores de River, en donde cultivó amistad con Matías Abelairas. Luego de su paso por los "millonarios", se incorporó al plantel de Atlético que obtuvo el ascenso a la B Nacional para recalar luego en el "villero".

A fines de 2008, luego de festejar el primer título con Amalia en Aguilares, el jugador fue víctima de un ataque por parte de la hinchada de Concepción FC y terminó hospitalizado luego de recibir una pedrada en su ojo derecho, del que había perdido parcialmente de la visión. LA GACETA ©