A las 20.45 Ángel Fernández se subió su bicicleta y desde la avenida Colón y Lavalle se fue hasta el estadio de La Ciudadela. Por la mañana, y a través de LA GACETA, se había enterado de que allí, dos pantallas gigantes se habían instalado atrás del sector de plateas para que los hinchas pudieran ver el partido ante Unión por una señal de cable. Está acostumbrado a hacer el viaje, ya que con el rodado trabaja como mensajero. Pero a lo que no está acostumbrado es a ver a San Martín: hace siete años que no lo veía. Ni por TV ni en la cancha.
"La última vez que vine fue en 2004. No tengo televisión en casa y nunca pude verlo desde allí. Para mi es hermoso poder observar un partido del 'santo'", confiesa poco atento al grabador y con la mirada puesta en el partido.
Con sus 58 años, cuenta que vio al equipo ascender en 1992 con Nelson Pedro Chabay como entrenador y según él eran mejores épocas. "El error es contratar jugadores de afuera. Hay que jugar con hombres que sean de Tucumán. La campaña de ahora es mala. Tenía miedo de que descendamos cuando perdimos los cuatro partidos seguidos. El triunfo ante Tiro nos dio vida", analizó.
A su alrededor, unas 200 personas observaban atentas y las acciones y no podían evitar silbar cuando el relator anunciaba la cartelera televisiva de mañana, con Atlético como protagonista.
Como en cualquier partido, la cantina y la boutique estaban abiertas al público, pero el movimiento de gente no era el mismo. "No se vende casi nada por ahora. Obviamente hay mucha menos gente que los domingos, pero también compramos en menor cantidad", confesó uno de los tres Nicolás que atienden el lugar.
En el local de ropa, en cambio, Patricia y Claudia eran más optimistas. "Vamos a vender como en cualquier partido", auguraron. En fin, ayer, el pueblo "santo" estuvo presente a su manera.
"La última vez que vine fue en 2004. No tengo televisión en casa y nunca pude verlo desde allí. Para mi es hermoso poder observar un partido del 'santo'", confiesa poco atento al grabador y con la mirada puesta en el partido.
Con sus 58 años, cuenta que vio al equipo ascender en 1992 con Nelson Pedro Chabay como entrenador y según él eran mejores épocas. "El error es contratar jugadores de afuera. Hay que jugar con hombres que sean de Tucumán. La campaña de ahora es mala. Tenía miedo de que descendamos cuando perdimos los cuatro partidos seguidos. El triunfo ante Tiro nos dio vida", analizó.
A su alrededor, unas 200 personas observaban atentas y las acciones y no podían evitar silbar cuando el relator anunciaba la cartelera televisiva de mañana, con Atlético como protagonista.
Como en cualquier partido, la cantina y la boutique estaban abiertas al público, pero el movimiento de gente no era el mismo. "No se vende casi nada por ahora. Obviamente hay mucha menos gente que los domingos, pero también compramos en menor cantidad", confesó uno de los tres Nicolás que atienden el lugar.
En el local de ropa, en cambio, Patricia y Claudia eran más optimistas. "Vamos a vender como en cualquier partido", auguraron. En fin, ayer, el pueblo "santo" estuvo presente a su manera.