El almuerzo había terminado y charlaban sobre la agenda de trabajo del día. Pero uno de ellos sintió el frío de un caño en el cuello, y la conversación se interrumpió. Aunque pensaron que se trataba de una broma; luego de unos segundos, se percataron de que estaban siendo víctimas de un asalto.

Tres delincuentes armados ingresaron ayer a primera hora de la siesta en el restaurante "Mia Mamma", ubicado en Balcarce y Marcos Paz, y se llevaron dinero de los clientes y de la caja del negocio; teléfonos celulares; y un reproductor de DVD.

A las 14.30, en el restaurante sólo quedaban un par de clientes: Hugo González y Mirta Graciela Núñez. Habían terminado de almorzar. Incluso, habían pedido la cuenta y tenían sobre la mesa el dinero para abonarle al mozo la factura.

González y Núñez son compañeros de trabajo, y estaban coordinando las tareas del día. A la mañana, temprano, el hombre había tenido un accidente en su moto, y le acababan de dar el alta en el Centro de Salud. Su compañera fue a buscarlo y cruzaron la calle hasta el restaurante.

"Una moto subió a la vereda. Me llamó la atención, pero no seguí su recorrido. De repente, uno de los motociclistas le puso el arma a mi compañero en el cuello, y le dijo que lo acompañara", comentó Núñez.

Como González aún se encontraba golpeado por el choque, tardaba en levantarse de la silla. Núñez dijo que los asaltantes nunca se sacaron el casco. "El que nos apuntaba se dio la vuelta y le dijo al que estaba en la puerta que Hugo no se ponía de pie. Les expliqué que les haríamos caso, pero que tuvieran paciencia porque él estaba lesionado", contó.

El asaltante encerró a Núñez y a González en el baño del local. La encargada, Norma Cristina Juárez, había visto la escena y logró escapar por una puerta de la cocina que da hacia calle Marcos Paz. "Llegó corriendo y nos dijo que la estaban asaltando, y pidió que la acompañáramos a buscar a la Policía. Pero no llegamos a ver a los ladrones; deben haber huido por la otra calle", dijo un testigo del robo.

El botín

En el local, los asaltantes redujeron al resto de los empleados, y se llevaron $ 200 de Núñez y González; $ 400 de la caja; teléfonos celulares;, el reproductor de DVD; y un portafolio con documentación de los clientes. En total, según le relataron los empleados a la Policía, fueron tres los delincuentes que ingresaron al restaurante; un cuarto esperaba en la vereda.

"El ladrón que estaba en la puerta tenía algo en la mano, como un cronómetro. Parece que controlaba el tiempo", manifestó Núñez. La mujer comentó que los asaltantes actuaron rápidamente, pero sin perder la calma. "El asalto no duró más de cinco minutos", dijo.

Luego de que los ladrones se fueron, una empleada les avisó a los clientes que podían salir. "No actuaron con violencia. Se notó que sabían perfectamente lo que hacían", aseguró Núñez.