"Lo importante es que hay que dejar bien claro que la enfermedad no llegó a Tucumán. En Tucumán no hay HLB". Contundente, el director técnico de la Estación Experimental Agroindustrial Obispo Colombres (Eeaoc), Daniel Ploper, expresó la necesidad de aclarar el concepto, para evitar malas interpretaciones sobre la reciente detección en nuestra provincia del insecto que potencialmente podría transmitir el HLB (Huanglongbing), una enfermedad que destruye plantas de limón.
"Es cierto que el HLB es una enfermedad temible, que puede matar a las plantas de cítricos, que provocó que en Brasil se tengan que erradicar mucha plantas, inclusive muchos lotes completos con cítricos. Pero también es real que esta enfermedad no está presente en ningún lugar de la Argentina", remarcó el directivo de la Eeaoc.
Reconoció que el agente vector, el Diaphorina citri (Hemiptera: Psylidae), está presente desde hace varios años en el NEA y que fue encontrado hace algún tiempo en Salta y en Jujuy, hasta llegar incluso a la localidad salteña de Metán, cercana a Tucumán. "Los análisis no se basaron solamente en sintomatologías en plantas sospechosas, sino que se hicieron miles de evaluaciones moleculares a los insectos descubiertos. Y hasta acá todo ha dado resultado negativo", afirmó.
Desde Asia
El HLB es mal de origen asiático que significa, en chino, "enfermedad del dragón amarillo", y está presente en 40 países de Asia, África, Oceanía y América. Hasta 2004 no se había detectado en el continente americano, pero durante ese año apareció en Brasil, mientras que en 2005 se descubrió en Florida, en Estados Unidos. En noviembre de 2010, se detectó la presencia del vector no contaminado en la localidad de Metán, en Salta. En Tucumán, el insecto, que luego se supo que era sano, fue descubierto en la zona de avenida Néstor Kirchner al 3.500, de esta ciudad, y se ejecutaron acciones conjuntas entre distintos organismos del Estado para neutralizar la presencia del vector.
Ploper reveló que el HLB es causado por una bacteria que circula por los vasos de la planta, por donde corre la savia elaborada. El insecto que la transmite se aloja, chupa jugos de la planta, y se mueve a otra, y la contamina. "No necesariamente el vector tiene que instalarse en árboles de cítricos, sino que hay otros hospederos alternativos, como la Murraya paniculata, o cerezo, una planta que le gusta mucho al insecto", recalcó el especialista. Hizo hincapié en que una tarea fundamental que se llevó a cabo en los últimos años en Tucumán fue la capacitación de personal técnico y de personal de finca para el reconocimiento de los síntomas de la enfermedad y del insecto vector. "Es un insecto como una chicharrita, que es visible a simple vista. Tanto es así, que un técnico que iba caminando por una calle descubrió una Murraya, y se puso a observarla para ver si descubría algo, y justamente descubrió el vector", explicó Ploper. Sostuvo que las tareas de prevención continuarán y dijo que una vez que se instala la enfermedad en una región resulta muy difícil de erradicar.